Harry Zapata busca a su familia
Harry Zapata en la redacción de 20 minutos Andalucía, donde descubrió información clave sobre su padre M. C.

Harry, un neoyorquino jubilado de la construcción, está en Sevilla con su mujer, Margarita, para buscar a su familia en España. "Me gustaría saber si tengo un primo, sobrino o algún otro pariente. Quiero presentarle a mis seis hijos y a mi nieta. Es mi único sueño", cuenta este norteamericano, con buen acento español, que lleva años intentando reconstruir el puzzle de su vida.

Su padre, Miguel Zapata Guarda (1897-1975), de Jerez de la Frontera (Cádiz), se marchó con 11 años al extranjero a hacer fortuna. Es la historia de un ingeniero naval, masón, comprometido con los inmigrantes, que llegó a presidir la casa de Galicia en Nueva York. "Era un señor de señores, con un corazón de oro", dice Harry, a quien le consta que su padre tenía más hermanos y que algunos murieron en la Guerra Civil. En 1939, Miguel se casó en La Habana (Cuba) con Otulia Perillo Gómez (1907-1992), de A Coruña. Y emigraron a EE UU.

Zapata junior sabe que en Sevilla fue donde su padre se reencontró con su abuela tras muchos años sin verse. "Fue un gran fiesta. Salió en la prensa y en la tele, pero no encuentro la noticia", dice. Mientras intenta cuadrar fechas, este hombre se emociona y se le saltan las lágrimas cuando una redactora de 20minutos Andalucía localiza la crónica de la que habla. "Guauuu. Me habéis hecho muy feliz. Estoy en deuda con vosotros", comenta.

56 años después

El texto, publicado el 6 de febrero de 1970 en ABC, reza así: "Don Miguel Zapata, de 72 años, ha vuelto esta noche a ver a su madre, de 96, de la cuál no tenía noticias desde hace 56 años". Y, gracias al artículo, Harry descubre que su abuela se llamaba Araceli y no Ángela. También, que se trasladó de Linares (Jaén) a Sevilla y que, por eso, a su padre le devolvían las cartas. Que vino a España cinco veces para localizarla. Y que ella escribió a 15 embajadas españolas en el extranjero, sin éxito.

Harry sonríe al averiguar que su padre se desmayó en el Ayuntamiento de Linares cuando le comunicaron que su abuela vivía. Que junto a su madre Otulia cogió un tren a Sevilla donde, junto con familiares y vecinos, formaron un cortejo por las calles de la ciudad hasta el modesto piso de la c/ Santa María, donde vivía Araceli, con una hija, de 76 años. Ambos lloraron en un largo abrazo.

Mi padre era un señor de señores"Hasta el barrio sevillano de El Fontanal ha ido Harry, a probar suerte. "Mi padre le pidió a mi abuela que viviera hasta los 100 años. Que volvería". Araceli falleció antes de cumplir el siglo de vida. Y Miguel  a los 78 años, en su apartamento de Estepona (Málaga) recién comprado. Harry, que entonces tenía 28 años, vino desde EE UU con su madre y sus otros dos hermanos al entierro. "Recuerdo a más familiares", dice. Si puede ayudarle, escríbale a harryzapata2@hotmail.com 

Harry Zapata Perillo y su mujer Margarita, de Ecuador, que lo llama cariñosamente «agente secreto», no paran de investigar. Ambos tienen previsto acudir al registro civil. También, a alguna iglesia cercana a la calle Santa María de Sevilla. ¿Su deseo? Volver con las dudas resueltas.

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