Sant Carles de la Ràpita (Tarragona)
Mapa de Sant Carles de la Ràpita (Tarragona.) Google Maps

 El hombre que este miércoles por la noche se quemó a lo bonzo frente al Ayuntamiento de Sant Carles de la Rápita, y que se encuentra en estado grave en el Hospital de Vall d'Hebron de Barcelona, tiene antecedentes por violencia machista, según han informado fuentes de la investigación.

A medida que avanzan las horas se conocen más detalles sobre las circunstancias que llevaron a este hombre, residente en La Ràpita desde hacía un año y medio pero originario de Barcelona, a quemarse a lo bonzo.

Pese a las denuncias por violencia,
la pareja seguía viviendo en
la misma casa.
Según estas fuentes, el joven, de unos 30 años y cuya identidad aún no ha sido desvelada, había sido denunciado varias veces por su pareja por violencia machista, aunque continuaban viviendo juntos en un piso de la calle dels Pirineus de esta localidad. Además, los servicios sociales seguían de cerca a la familia e incluso se habían hecho cargo de sus tres hijos.

Según algunos testigos, la pareja de este hombre decidió irse de casa el miércoles por la mañana, por lo que, al constatar que se trataba de una persona con antecedentes por violencia de género, los Mossos se personaron rápidamente en su domicilio, donde comprobaron que la pareja había abandonado la vivienda.

La presencia de un joven envuelto en llamas ante las dependencias policiales de La Ràpita, en el edificio del Ayuntamiento, dejó aturdidos a los testigos de este hecho sobrecogedor.

Eran aproximadamente las ocho de la tarde cuando algunas personas que caminaban por la plaza o se encontraban en las terrazas de los bares cercanos han observado cómo un hombre joven, de unos 30 años, se ha dirigido hacia la fachada de la Policía Local (antigua entrada en el consistorio) y después de vaciarse por encima el contenido de una botella de alcohol, se ha prendido fuego a lo bonzo.

Inmediatamente, miembros de la Policía Local y testigos de la acción se le han echado encima para apagar las llamas y despojarlo de la ropa ardiendo. Todo ha sucedido muy rápido, el joven ha opuesto resistencia al principio y se ha mostrado visiblemente alterado ante la gente que le ha intentado ayudar.

Sus únicas palabras, según algunas de las personas que le han atendido, eran "agua, agua". Los agentes de la Policía Local le han ofrecido agua y le han intentado calmar. En pocos minutos, han acudido dos dotaciones del Servicio de Emergencias Médicas y también los Mossos, que han iniciado una investigación para determinar cómo han sucedido los hechos y los posibles motivos.

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