El Parque de Benimar, en Nazaret, se levantó ayer con una imagen desagradable. Un total de 87 cadáveres de tórtolas turcas estaban esparcidos por el suelo, además de algunos acumulados con anterioridad, según reconoció el Ayuntamiento.

Técnicos de la Concejalía de Sanidad del Consistorio de Valencia fueron los encargados de acercarse hasta el lugar para conocer de qué habían muerto estas aves. Según las inspecciones realizadas, todas las tórtolas habían consumido grano de maíz, seguramente de los almacenes de grano existentes en el cercano puerto de Valencia.

Una vez hubieron comido el grano, las tórtolas se desplazaron al estanque que está situado en el Parque de Benimar de Nazaret, y allí es donde les esperó la muerte, ya que, al ingerir agua, el grano que habían tomado anteriormente aumentó de volumen dentro del buche y esto hizo que los animales reventaran por dentro y murieran.