Israel elevó este domingo el nivel de alerta en el norte del país, donde ha cerrado el espacio aéreo a vuelos comerciales y desplegado baterías antimisiles, por temor a que los recientes bombardeos cerca de Damasco (Siria) conlleven represalias.

En línea con la política de ambigüedad seguida por el Ejecutivo israelí en casos similares, portavoces oficiales de este país consultados no confirmaron ni desmintieron los bombardeos ni de este domingo contra una supuesta instalación militar científica próxima a Damasco, ni el del pasado viernes, contra un aeropuerto cerca de la capital siria —aunque este último fue confirmado por fuentes oficiales bajo el anonimato—.

El régimen de Bachar al Asad ha acusado al Estado judío de estar detrás de estos ataques con los que apoya a los "grupos terroristas" en Siria y advirtió de que, si Israel continúa sus "actos de agresión", podría conducir a la región a "una guerra amplia".

Ni Netanyahu ni ninguno de sus ministros han confirmado o desmentido los supuestos ataques a SiriaEn previsión de que pudiera producirse una respuesta contra suelo israelí, el Ejército de este país colocó las baterías en las ciudades de Haifa y Safed, cerró el espacio aéreo a vuelos civiles en toda la zona norte, mientras que las poblaciones cercanas a las fronteras con Siria y Líbano se encuentran en situación de alerta.

Las autoridades israelíes no han confirmado los bombardeos sobre Siria. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, no mencionó el asunto durante su comparecencia pública de este domingo previa a la reunión semanal del Consejo de Ministros, aunque reiteró su compromiso de garantizar la seguridad de Israel.

"(Mi padre) me enseñó que la mayor responsabilidad que tenemos es garantizar la seguridad de Israel y asegurar su futuro", manifestó al dedicar un intercambiador de autopista dedicado a su progenitor, Bentzion Netanyahu, historiador fallecido el año pasado.

El viceministro de Defensa israelí, Dany Danón, aludió sin confirmar su autoría, a los bombardeos al aseverar que "el Estado de Israel está protegiendo sus intereses y continuará haciéndolo". Horas antes, el ministro israelí de Turismo, Uzi Landau, justificaba cualquier acción de Israel para impedir que "ciertas armas" lleguen a manos de grupos terroristas.

EE UU desmiente que diera su aprobación

Estados Unidos no fue avisado con antelación sobre los supuestos bombardeos israelíes contra depósitos de armas en Siria, según ha informado este domingo un agente de Inteligencia del país norteamericano a la agencia de noticias Reuters.

De esta forma, el agente de Inteligencia ha desmentido al ministro de Defensa iraní, Ahmad Vahidi, que ha asegurado que Estados Unidos dio su aprobación previa al ataque perpetrado en la madrugada de este domingo sobre territorio sirio.

El agente de Inteligencia ha aclarado que Estados Unidos fue informado, esencialmente, sobre los bombardeos llevados a cabo contra territorio sirio, "después de los hechos".

La fuente estadounidense ha rehusado confirmar la autoría de Israel, pero ha subrayado que "no sería raro que dé un paso agresivo si cabe la posibilidad de que armamento sofisticado caiga en manos de gente como Hezbolá".

Estados Unidos no se ha pronunciado de forma oficial. Su presidente, Barack Obama, se ha limitado a reiterar que Israel tiene derecho a protegerse de la transferencia de armamento sofisticado a organizaciones terroristas como Hezbolá.

Siria denuncia la agresión ante la ONU

Siria ha enviado este domingo una serie de misivas a al Consejo de Seguridad y al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, denunciando que la agresión tiene "el objetivo de prestar apoyo militar directo a grupos terroristas dependientes del Frente al Nusra, uno de los brazos de Al Qaeda".

Según las cartas, estos bombardeos cuentan con la cobertura política de EE UU y coinciden con avances del Ejército sirio en su lucha contra los "terroristas".

Además, el Ministerio sirio de Asuntos Exteriores aseguró que, si Israel continúa sus "actos de agresión", podría llevar a toda la región a "una guerra que amenace la paz y la seguridad internacionales". Según las cartas que la agencia oficial siria Sana divulgó las dos cartas que Damasco envió a la ONU, y en las que se indica que el Consejo de Ministros se halla reunido de urgencia para analizar el ataque.

Por su parte, el Ejército israelí ha elevado el nivel de alerta en sus fronteras con Líbano y Siria, y desplegado baterías antimisiles tras los recientes bombardeos cerca de Damasco, en previsión de que puedan producirse represalias.

Aviso a Irán y Hizbulá

Después de que los organismos de inteligencia de varios países occidentales sopesaran la posibilidad de que Damasco hubiera empleado armas no convencionales para reprimir las sublevaciones contra el régimen, las advertencias israelíes elevaron el tono en la última semana.

Esa preocupación también se la transmitió Israel al presidente estadounidense, Barack Obama, durante la visita que realizó a la región en la segunda mitad de marzo.

Israel no teme respuestas inmediatas desde Siria, pero no descartan posibles atentados contra algunos de sus objetivos en el extranjeroA esto se suma el ejercicio militar practicado esta misma semana y por el que 2.000 reservistas israelíes fueron llamados a filas, con el objetivo de comprobar el grado de preparación de las tropas para entrar en combate en el frente libanés.

Los ataques en Siria de momento no han provocado fisuras entre la clase política en Israel, donde la lucha contra grupos como Hizbulá —que disparó unos 4.000 proyectiles contra el norte de Israel en la guerra de 2006— goza del consenso de gran parte de la población.

Analistas locales apuntan a que la supuesta acción de Israel debe ser interpretada como una señal a Irán, aliado de Damasco y Hizbulá, así como a Washington, en caso de que Teherán continúe su programa nuclear —del que afirma, tiene fines pacíficos— considerado por los israelíes una amenaza existencial.

Aparentemente Israel no teme una respuesta inmediata de Siria o sus aliados. No obstante, no se descarta que la reacción a los bombardeos pudiera llegar en forma de atentado contra objetivos israelíes en el extranjero, como el ocurrido en Bulgaria el año pasado y que acabó con cinco turistas israelíes muertos, ataque del que se sospecha que cuenta con la autoría de Hizbulá.

La ONU pide "máxima contención"

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha instado a las partes la "máxima contención" ante las informaciones sobre los últimos bombardeos israelíes contra objetivos en territorio sirio.

"El secretario general pide a todas las partes que ejerzan la máxima calma y contención y que actúen con sentido de responsabilidad para evitar una escalada de lo que es ya un conflicto devastador y muy peligroso", ha señalado la oficina de Ban en un comunicado oficial.

Ataque este domingo

La televisión estatal siria aseguró este domingo que cohetes israelíes sacudieron a primeras horas el centro de investigación militar de Jamraya, en las afueras de Damasco. Según la agencia oficial siria Sana, el ataque, que produjo varias explosiones, causó un número indeterminado de víctimas.

Es el segundo ataque en 24 horas contra cargamentos de armas para Hizbulá

Esta televisión informó en un urgente de que esta "agresión israelí" se ha visto acompañada por "intentos de grupos terroristas de asaltar puestos de control militares en varias zonas", y especificó que las fuerzas del régimen lograron repeler esos ataques, causando "muertos y heridos" entre los rebeldes.

La agencia Sana, portavoz de las posturas del régimen, calificó el bombardeo israelí como "una tentativa clara de ayudar a los grupos terroristas armados después de los fuertes golpes que han recibido", en alusión a los rebeldes que combaten contra el gobierno de Bachar al Asad. De confirmarse, sería el segundo ataque israelí en territorio sirio en menos de 24 horas, tras el del pasado viernes.