La Sección Quinta de Cartagena celebra la próxima semana el juicio contra el acusado de matar a un hombre de un disparo en la cabeza tras una discusión sobre drogas, de retener a otros dos en su apartamento, disparar 37 tiros a los cinco agentes de la Policía Nacional que llamaron a su puerta, así como por matar de cinco tiros en el abdomen a otro conocido por sugerirle que se entregara, además de disparar por la ventana tras la llegada del Grupo Operativo Especial de la Policía Nacional. Por todo ello, el Fiscal pide penas que suman 107 años de prisión.

Los hechos tuvieron lugar en febrero de 2011 cuando al domicilio del acusado, Pedro L.C., acudieron dos conocidos, M.D.A.S., y R.C.P.P., poco después se produjo una discusión por motivos relacionados con la droga entre el acusado y R., motivo por el que éste se fue a la cocina del domicilio en compañía de M..

A continuación, el acusado se dirigió a la cocina empuñando la pistola y se dirigió hasta R., lo encañonó y le disparó en la cabeza, acabando con su vida. Una hora más tarde M.D.A.S. y A.M., salieron a comprar comida y bebida, regresando el segundo a la vivienda una hora después, sin embargo el otro, asustado por lo ocurrido, decidió acudir en la medianoche a la Comisaría de policía a contar lo sucedido.

Desde el momento de la muerte de R., el acusado retuvo contra su voluntad a D.P. y a I.T. en el interior de la vivienda, según se desprende del escrito de acusación del Fiscal al que ha tenido acceso Europa Press. Finalmente, sobre las 20.00 horas dejó que uno de ellos, D.P., abandonara la vivienda al encontrarse enfermo y haberse inyectado una fuerte dosis de insulina.

Alertados por la declaración de M.D.A.S., sobre la 1.30 horas, once agentes de la Policía Nacional acudieron a la vivienda del acusado. Los cinco agentes que se encontraban en el rellano llamaron a la puerta en repetidas ocasiones solicitando al acusado que abriera y se entregara. Sobre las dos de la madrugada el acusado dijo a los agentes que iba a salir para, a continuación, efectuar 37 disparos a través de la puerta, a la vez que repetía la frase de "entrar cabrones, os voy a matar".

Tras los disparos, A.M. insistió al acusado en que se entregara a la policía, lo que motivó el enfado de Pedro y que éste le disparara cinco veces, tres en el tórax y dos en el abdomen, según el Fiscal, que indica que después atemorizó de nuevo a I.T. diciéndole que no saldría de la casa, encañonándole con la pistola y guardándose las llaves de la vivienda en la riñonera que portaba.

A la vista de la gravedad de los hechos, la Policía Nacional solicitó el apoyo del Grupo Operativo Especial destinado en Valencia, que se personó en el lugar de los hechos sobre las 6.30 horas. Hasta ese momento, el acusado, con "claro desprecio al principio de autoridad", efectuó varios disparos a través de la ventana del comicilio donde se encontraban los agentes.

Sobre las 8.25 horas, después de que los agentes solicitaran al acusado por vía telefónica que se entregara y hacer caso omiso, los agentes de los Grupos Operativos Especiales de Seguridad derribaron la puerta para entrar en el domicilio y penetraron en el interior de la vivienda.

En ese momento, el acusado encañonó y efectuó hasta cuatro disparos dirigidos a los cuerpos de los agentes "con ánimo de acabar con la vida de los cinco agentes que se encontraban allí o, al menos, a sabiendas de que con lo que iba a hacer podían morir y con claro desprecio al principio de autoridad", según la calificación del Fiscal. Los agentes, debidamente pertrechados y entrenados, consiguieron esquivar los disparos y salvar su vida.

El acusado se refugió en una de las habitaciones y se dirigió hasta la ventana, desde donde apuntó con su arma a los policías que aseguraban la zona y, al ser observado por agentes francotiradores apostados en las inmediaciones, dispararon a órganos no vitales del acusado.

El Fiscal precisa que los francotiradores tomaron esta decisión "valorando el grave riesgo para las personas que allí se encontraban, tras recibir instrucciones de sus superiores y utilizando la fuerza mínima que requería su intervención ante la gravísima situación".

El acusado cayó al suelo de la habitación y a continuación pudo ser detenidos por los agentes que se encontraban en el interior de la vivienda.

El Fiscal añade que el acusado tenía en el momento de los hechos las facultades mentales ligeramente afectadas por el consumo de alcohol y cocaína, "sin que esto impidiera ser consciente del alcance de sus actos".

Penas solicitadas por el fiscal

Ante estos hechos, la hija de A.M.Z. y los dos hijos menores de R.C.P.P. reclaman la indemnización que pudiera corresponderles.

El Fiscal pide 24 años de prisión para el acusado al considerarle autor de dos delitos de homicidio; al tiempo que solicita 70 años de prisión por los diez delitos de homicidio en tentativa; así como dos años de prisión por el delito de tenencia ilícita de armas. Además, el Ministerio Fiscal reclama hasta siete años de prisión por los delitos de detención ilegal.

El Fiscal cree que el acusado debe indemnizar a la hija de A.M.Z. en la cantidad de 120.000 euros por la muerte de su padre; mientras que a los dos hijos de A.P.M. los deberá indemnizar con 60.000 euros a cada uno por el mismo motivo. Por último, pide que se reste el tiempo que el acusado ha pasado en prisión provisional, más de dos años, a la sentencia condenatoria.

Numerosos antecedentes penales

El acusado, que no disponía de licencia de armas y la pistola que utilizó estaba manipulada con el número de serie borrada, tenía numerosos antecedentes penales por robo, lesiones, atentados y drogas y había sido condenado entre los años 2002 y 2010 en múltiples ocasiones en los Juzgados Penales de Cartagena.

De hecho, fue condenado en el año 2000 por resistencia a la autoridad, en el 2003 por atentado a la autoridad y lesiones, y en el 2010 por conducir bebido.

El juicio, según han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, comenzará a las 10.00 horas del lunes, 6 de mayo, y se prolongará durante toda la semana.

Consulta aquí más noticias de Murcia.