El Banco Central Europeo (BCE) ha subido los tipos de interés para la eurozona, por sexta vez desde diciembre del año pasado, hasta el 3,50%, según los pronósticos de los expertos.

Los mercados daban por sentado que el BCE subiría las tasas 25 puntos básicos, hasta su nivel más alto desde septiembre de 2001, para hacer frente a las presiones inflacionistas.

En 2007, la mayoría de los analistas esperaba una subida más del precio del dinero de 0,25 puntos porcentuales, posiblemente, en el primer trimestre, según una encuesta de la agencia Dow Jones.

Posible lastre

Sin embargo, la reciente apreciación del euro ha hecho que muchos expertos se hayan planteado si el BCE renunciará a acometer nuevas subidas para no lastrar la economía europea.

La divisa de los Doce ha subido hasta por encima de 1,33 dólares

La divisa de los Doce ha subido en las dos últimas semanas hasta por encima de 1,33 dólares, debido a las señales de ralentización de la economía estadounidense y a las expectativas de que se reduzca el diferencial de los tipos de interés entre la eurozona y EEUU.

Según los expertos del banco alemán Commerzbank, si el euro sube más y se mantiene estable sobre 1,35 dólares, el BCE deberá reconsiderar su política monetaria, por los efectos que la apreciación de la divisa tendrá sobre la economía, sobre todo el encarecimiento de las exportaciones.

Volatilidad del euro

Los ministros de Finanzas de la zona euro (Eurogrupo) dijeron la semana pasada que la volatilidad excesiva del euro es "indeseable para el crecimiento" económico de la zona, aunque apuntaron que "el tipo de cambio no acarrea, de momento, consecuencias que nos hagan intervenir".

En principio, un euro fuerte encarece las exportaciones de las compañías europeas y dificulta el crecimiento económico, pero abarata, a su vez, las importaciones y frena los riesgos inflacionistas al poder pagar menos por el petróleo, entre otros bienes.

El Índice Armonizado de Precios de Consumo (IAPC) en la zona del euro subió en noviembre hasta el 1,8%, según el cálculo rápido de la oficina de estadística europea Eurostat, pero se mantuvo, por tercer mes consecutivo, por debajo del límite del 2% que, según el BCE, garantiza la estabilidad de precios.