El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha sostenido este lunes que no sería "disparatado" que el Estado fijase un objetivo de déficit asimétrico para cada comunidad autónoma si finalmente Europa flexibiliza el techo de gasto para España.

En un almuerzo-coloquio organizado por la Cámara de Comercio de Barcelona, ha apostado por que las comunidades autónomas lleguen a un acuerdo para fijar objetivos diferentes según su situación, de la misma forma que hace la UE con los países miembros.

Margallo ha confiado en que Europa acabe dando más margen a España con el déficit pese a la necesidad de purgar los excesos que se han cometido, según ha dicho: "Una cosa es hacer dieta, y otra, querer perder 20 kilos en tres días".

El titular de Exteriores espera que Europa acabe ofreciendo a España un objetivo de déficit para 2013 "más razonable" que el 4,6% del PIB, y que este margen pueda beneficiar a las autonomías, pero ha subrayado que deberá acordarse entre las comunidades cómo se reparte ese margen.

Aun así, ha explicado que "no es un disparate" fijar un objetivo de déficit diferente para cada autonomía según su situación financiera, y ha puesto como ejemplo las diferencias entre Extremadura y la Comunidad Valenciana.

Valls pide "comprensión" al estado

Durante la presentación del ministro, el presidente de la Cámara de Comercio, Miquel Valls, ha reclamado al Ejecutivo central "comprensión" a la hora de flexibilizar el déficit a las autonomías, y ha emplazado al Govern y al Estado a dialogar.

"Mantener el objetivo del 0,7% sería muy dañino para la economía de Cataluña y de toda España", ha sostenido Valls, que ha pedido también que persista el esfuerzo para llevar a cabo el Corredor Ferroviario del Mediterráneo.

Rechaza un modelo singular para cataluña

García-Margallo, al hablar sobre las negociaciones de una nueva financiación autonómica, ha afirmado que ese debate debería afrontarse cuando España entre en la recuperación económica, lo que permitiría compensar económicamente a aquellas autonomías perjudicadas por una posible reducción de la solidaridad territorial.

Según el ministro, acometer la reforma de la financiación en un contexto de recuperación permitiría que el modelo compensase económicamente a aquellas autonomías que pudieran recelar del nuevo sistema, en referencia a aquellas autonomías que se han mostrado más críticas con una posible reducción de la solidaridad interterritorial.

Ha rechazado también la propuesta de un modelo singular para Cataluña que reclama la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, ausente en el acto: "Un acuerdo singular para una comunidad no favorecería ni siquiera a esa comunidad".

Uno de los caballos de batalla del PP catalán es defender una financiación singular que limite la solidaridad para que Cataluña no pierda posiciones en el ránking de renta per cápita una vez aplicada: los populares catalanes lo aprobaron en su pasado congreso, y lo defendieron en la reunión del miércoles en Madrid entre los responsables de Economía de cada comunidad y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

Margallo ha enmarcado la mejora de la financiación autonómica entre las tres principales reivindicaciones que, a su juicio, tienen los catalanes, entre las que ha fijado también las infraestructuras, y la defensa de la lengua y cultura catalanas.

Más de 200 empresarios catalanes han participado en la conferencia-coloquio, a la que también han asistido la delegada del Gobierno en Cataluña, Llanos de Luna; el consejero de Presidencia, Francesc Homs; el vicesecretario de Acción Política del PP catalán, Enric Millo, y el líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández.

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