Inmediatamente, la Policía de Sant Josep se desplazó hasta el lugar de los hechos para colaborar en las labores de rescate, donde pudieron comprobar que el padre se encontraba a escasos metros de su hijo, pero no podía acceder hasta éste. Por su parte, el niño estaba en un saliente, a unos quince metros sobre el nivel del mar, y era incapaz de abandonar por su propio pie el lugar.

Un agente de la Policía local de Sant Josep consiguió acceder, escalando desde la playa, hasta el menor y se quedó junto a él para impedir que cayera. Al mismo tiempo, se instó al padre a que abandonara el lugar ante la posibilidad de que*se alargase el servicio y se agravase la situación por falta de luz diurna.

Finalmente, se personaron en el lugar cuatro miembros del cuerpo de Bomberos, que aseguraron una zona de paso y habilitaron la salida del agente y del niño, que resultó sano y salvo.