Franco Battiato
El cantautor siciliano Franco Battiato, en una foto promocional. Universal

El cantante italiano Franco Battiato ha sido destituido como consejero de Turismo por el presidente de la región de Sicilia, Rosario Crocetta, por haber llamado "putas" a los parlamentarios de su país. Crocetta emitió una nota en la que pedía excusas en nombre de su Gobierno por las palabras "ofensivas" del compositor.

Durante un acto en el Parlamento Europeo, Battiato, de 68 años, afirmó que "esas putas que se encuentran en el Parlamento serían capaces de cualquier cosa", y mantuvo, además, que los políticos de su país "harían mejor abriendo un prostíbulo". Estas palabras levantaron una oleada de críticas en Italia, sobre todo por parte de las diputadas y senadoras del país.

Battiato aseguró que no se trataba de un comentario sexista y que se refería a los parlamentarios en general que en el pasado habían vendido su voto.

"Puedo asegurar que la frase no es sexista, yo no soy sexista, hacía simplemente referencia a la prostitución reinante en el Parlamento italiano hasta hace pocos meses, ya sea masculina como femenina", alegó en propia defensa ante las críticas recibidas.

La italiana y vicepresidenta del Parlamento Europeo, Roberta Anelilli, tachó las palabras de Battiato de "inauditas y vulgares" y recordó que cobran mayor relevancia al haberse pronunciado en un contexto institucional.

En Italia, diputadas y senadoras de todos los colores políticos censuraron y criticaron las palabras que Battiato pronunció en Bruselas y de las que se hicieron eco los medios de comunicación italianos.

Los insultos de Battiato son la enésima herida a la imagen de la mujer La diputada del Partido Democrático (PD) y secretaria de la presidencia en la Cámara de los Diputados, Anna Rossomando, afirmó que los insultos de Battiato son "la enésima herida a la imagen y a la autoridad de la mujer".

La senadora del partido conservador Pueblo de la Libertad (PDL) Anna Cinzia Bonfrisco aseguró sentir "vergüenza ajena" por el músico mientras se preguntaba si Franco Battiato estaría de acuerdo con que casi la mitad de los parlamentarios italianos fuesen mujeres.

Los miembros del Gobierno en funciones del dimisionario Mario Monti también expresaron su opinión respecto a las declaraciones del artista.

La ministra de Trabajo, Elsa Fornero, aseguró que "las palabras pronunciadas por Battiato ofenden a las instituciones y a todas las mujeres italianas" y recordó que la figura del afamado músico "debería ser ejemplar".

La opinión de la formación del primer ministro saliente Mario Monti, Elección Cívica, la expresó la diputada Linda Lanzillotta, quien ironizó que "después de estas palabras irresponsables, sería más digno que volviese a hacer música".

Más dura se mostró su compañera de partido Gea Schiro Planeta que, mediante un telegrama enviado a la presidenta de Sicilia Rosario Crocetta, aseguró que "actuaría por trámites legales en nombre de todas las mujeres" en caso de no cesar al músico.