Así, les darán claves para poder acceder a servicios jurídicos o sociales en casos de malos tratos. Lo harán a través de cursos. Las tres asociaciones agrícolas se quejan de que no hay estudios rigurosos sobre el tema de la violencia de género en los que se tenga en cuenta si la víctima vive en un ambiente rural o urbano. Según las organizaciones, si los hubiera, se podrían saber cuáles son las necesidades de estas mujeres y cuál es su situación.