Ganivet y Chirimías ya son historia
Las Chirimías tiene unas vistas magníficas hacia la Alhambra y al paseo de los Tristes (Torres).
Granada tiene dos nuevos edificios que pasarán a la historia. La Casa Molino de Ángel Ganivet y Las Chirimías han sido incluidas en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.

La declaración trae consigo, en principio, más recursos para cuidarlos y la seguridad de que pasarán a la historia tal y como están. Son intocables y cualquier modificación deberá pasar un exhaustivo control de la Consejería de Cultura.

La Casa Molino de Ángel Ganivet, ubicada en la cuesta de los Molinos, ha sido seleccionada como testimonio de un oficio. El inmueble tiene su origen en un molino de harina de la época árabe, del que aún conserva cinco bóvedas.

Sin embargo, el momento más importante en la historia de este edificio está relacionado con Ángel Ganivet. El escritor lo habitó desde 1875 hasta su traslado a Madrid a finales de la década siguiente. Además, su familia mantuvo el oficio de molinero hasta 1925, por lo que su valor es aún mayor.

Mirador de músicos

La Casa de las Chirimías fue construida por el Ayuntamiento a comienzos del XVII.
El lugar, al final de la carrera del Darro, era un mirador en el que los músicos actuaban y las personalidades del momento contemplaban los festejos del paseo de los Tristes. El edificio fue uno de los primeros en introducir el estilo barroco.

Dos bellos rincones

La Casa de Ángel Ganivet es, en la actualidad, la sede del Centro de Estudios Culturales de la Diputación y está abierta al público por las mañanas y por las tardes cuando hay exposiciones. La casa de las Chirimías, que debe su nombre a un instrumento musical de viento, pertenece al Ayuntamiento y en ella se aloja, desde abril, la Academia de las Buenas Letras.