Diego Torres, exsocio del Duque de Palma, Iñaki Urdangarin, aseveró en la declaración que prestó el sábado pasado ante el juez instructor del caso Nóos, José Castro, al ser preguntado por el proyecto para la candidatura de Valencia a los Juegos Europeos, que tuvo la "primera impresión" de que era "muy difícil", "casi inviable" y en este caso dijo que el Duque "por supuesto" podía firmar aunque "prefería" no hacerlo "para no salir en las firmas".

Según señaló en la declaración, el empresario Miguel Zorío, de la firma Lobby Comunicación, les explicó la idea y les pidió una colaboración para hacer un estudio de viabilidad sobre el proyecto en una reunión en la que estaba el Duque de Palma. Torres defendió que no dirigió la iniciativa "de ninguna manera" y, de hecho, según su declaración, a la que ha tenido acceso Europa Press, desconocía los detalles.

Asimismo, apuntó que su primera impresión, al igual que la del exempleado de Nóos Juan Pablo Molinero, que era "muy difícil", "casi inviable" el proyecto, aunque Zorío insistió en que quería el estudio de viabilidad y hacer una "hoja de ruta sobre cómo se podría si se quisiera organizar".

De acuerdo con su declaración, Molinero se puso a trabajar, dirigido por Urdangarin, y cree que cobraron 80.000 euros por ese estudio. Torres aseguró que acompañó al equipo a hacer algunas presentaciones a la Generalitat. En ellas, aseguró que ellos mismos habían cambiado de opinión y veían que era "complejo" aunque "planteable una estrategia para lograr una candidatura de los Juegos Europeos". En la segunda fase del proyecto, en la que no participó, se les pidió que cambiaran "las tornas". La dirección la llevó el exdirectivo de Nóos Antonio Ballabriga, supervisado por Urdangarin.

Preguntado por si firmó porque el Duque de Palma no podía, contestó: "porque el señor Urdangarin podía firmar por supuesto, pero prefería no firmar para no salir en las firmas". El exsocio insistió en que se produjeron "muchos" encuentros en este proceso aunque en la mayoría de las reuniones estuvo Urdangarin "acompañado por quien fuese".

Interpelado por las facturas presentadas a la Generalitat para cobrar lo que habían hecho, declaró no recordar el importe porque eso lo llevaba Antonio Ballabriga —al igual que la gestión económica y dirección del proyecto— y reiteró que su conocimiento era por comentarios. El exsocio del Duque relató disponer de documentos sobre esta cuestión, en las que Balllabriga comunica a Iñaki Urdangarin, que seguía en la dirección, que no cobraban facturas.

"no nos pareció oportuno"

Sobre qué hicieron ante ese impago, Torres declaró que se paralizó el proyecto y se mantuvieron las actividades "mínimas". "El Instituto pagó a todos esos consultores y no se cobró en la vida", dijo. Preguntado por las accidentes legales que realizaron para cobrar, el propio Torres señala: ¿"Qué acciones legales va a emprender uno contra la Generalitat Valenciana?. Pues no nos pareció oportuno".

Interpelado por si hablaron con alguien del Consell para saber qué pasaba con el dinero, afirmó que se imagina "claramente" que estaban hablando Urdangarin y Ballabriga y que "harían las gestiones para entender porque se paralizaba el proyecto de esa manera". "Entre nosotros sinceramente sospechábamos que, como había ya una cierta contestación mediática contra el proyecto y se cometieron algunos errores de bulto en la presentación, pues que se iba desinflando", dijo, para añadir que no veía "ninguna razón" en que no se cobraran las facturas que no se cobraron.