Manu Garzón
Manu Garzón, nuevo componente de Amistades Peligrosas. Archivo

Llevaba mucho tiempo trabajando en la música cuando recibió la oferta de participar en una nueva etapa del popular dueto de los noventa Amistades Peligrosas. Manu Garzón confiesa que, hasta entonces, no había seguido de cerca los pasos de aquel conjunto e, incluso, tuvo que sufrir alguna mofa por parte de sus colegas rockeros ante la idea de ser el nuevo Alberto Comesaña. Hoy busca, junto a Cristina del Valle, renovar a aquel dueto que triunfó en los 90.

Incorporarse a la segunda parte de una formación musical y con la que está cayendo, ¿no es peligroso?
Lo peligroso es quedarse parado y tener miedo a emprender nuevos proyectos. Llevo mucho trabajando en la música y cuando me comentaron la posibilidad de formar parte de Amistades Peligrosas, lo primero que sentí fue ilusión y luego, responsabilidad por lo que suponía sumarse una banda que había marcado una etapa musical para mucha gente. Ahora estoy emocionado.

No espero nada, creo que hay que hay que disfrutar del momento ¿Era usted fan de Amistades Peligrosas?
Si te digo la verdad, no. Siempre he tendido más al rock. Sin embargo al adentrarme en sus temas y, especialmente, en aquellos que contienen una mayor carga social, me he sentido muy identificado con ellos.

¿No se siente un tanto limitado al sumarse a un dueto que ya tiene unas señas de identidad?
No siento presión por ello. Al principio tocábamos temas antiguos de Amistades Peligrosas. Es curioso porque el tono que tenía el anterior vocalista, Alberto Comesaña, y el mío tienen similitudes y no me costó adaptarme. Ahora, sin embargo, he participado en la elaboración del nuevo álbum con un tema que había compuesto anteriormente para mi banda titulada El viaje y que ha sido convertido en un tema dance. 

¿Qué cree que aporta al grupo?
Mi forma de trabajar, la ilusión por disfrutar en los directos y el interés por una dimensión social que hace que disfrute tanto estando por la mañana visitando un centro de acogida de mujeres por violencia de género como por la noche dando un concierto.

¿De qué se siente más orgulloso del nuevo álbum, 'El arte de amar'?
Del ambiente de trabajo y de la ilusión con la que hemos grabado. Estamos en tiempos difíciles, no es como en los 90 que cualquier compañía hubiera matado por sacar un disco de Amistades Peligrosas. Ahora es complicado para todos y hace falta mucha ilusión.

En los 90 cualquier sello hubiera matado por grabar con Amistades; hoy es difícil ¿Qué espera de este proyecto?
No espero. Soy de la filosofía de que hay que disfrutar de lo que se está haciendo en el momento sin pensar tanto en el mañana. No me marco fines como los de vender tantos discos o dar cientos de conciertos que, por otro lado, me encantaría, claro. 

¿Ha averiguado ya por qué las amistades son peligrosas?
Si una amistad es de verdad, no es peligrosa.

Pero alguna pulla habrá tenido que escuchar de sus amigos rockeros por haberse convertido en el nuevo Comesaña...
Sí, la vercad es que al principio hubo un poco de cachondeo... y a mí me encantaba. Ahora están emocionados conmigo. Les he mostrado canciones de Amistades Peligrosas que no conocían y se han sorprendido. Les gustan y las respetan.

Así que puede contar con ellos para sus conciertos.
Hombre, seguro, ¡más les vale! El próximo 6 de abril tocamos en Madrid. Allí les espero.