Abejas en Felanitx
"Abejas en Felanitx, Mallorca, Illes Balears". SERGIO RODRÍGUEZ MOLINA

La Comisión Europea propondrá este jueves prohibir el uso de tres tipos de pesticidas neonicotinoides para el cultivo de maíz, colza y girasol, basándose en el principio de precaución, al entender que estos químicos plantean un riesgo para la salud de las abejas, cuya mortalidad ha aumentado notablemente en los últimos años, han informado fuentes europeas.

Los ministros de Agricultura de la UE examinaron este lunes en Bruselas un informe de la Agencia europea de seguridad alimentaria (EFSA) que cuestiona estos químicos y el comisario de Salud y Consumo, Tonio Borg, les anunció medidas "ambiciosas y proporcionadas".

Los Veintisiete retomarán este asunto este jueves en una reunión de expertos en la que "no se esperan decisiones, sino una primera discusión" sobre las medidas concretas que baraja el comisario, según las fuentes consultadas.

La medida podría afectar a un tercio de las semillas preparadas en la UE y España es uno de los principales productores

Los químicos que preocupan especialmente a Bruselas son tres neonicotinoides producidos en la Unión Europea por Bayer y Syngenta y que pueden encontrarse en granos y semillas. Estos productos pueden afectan al sistema nervioso de los insectos causándoles parálisis y hasta la muerte, pero no suponen un riesgo para la salud humana.

Así las cosas, los servicios de Borg estudian medidas "ambiciosas y proporcionales", pero que, según recalcan fuentes europeas, "no será una prohibición general". El Ejecutivo comunitario es partidario de empezar con una prohibición "equilibrada" que afecte a aquellos cultivos que "más atraen a las abejas", esto es, el maíz, la colza y el girasol, han explicado las fuentes.

Los trabajos se centran ahora en evaluar el tipo de plantaciones más afectados y los calendarios de siembra, entre otros factores, para decidir con los países miembros los pasos a seguir.

Desde Bruselas explican que no hay "urgencia" por decidir sobre el veto porque la próxima temporada de siembra no es hasta marzo y porque los Estados miembros necesitarían tiempo, en caso de prosperar la prohibición, para encontrar alternativas a estos pesticidas. La medida podría afectar a un tercio de las semillas preparadas en la UE y España es uno de los principales productores.

Aunque los pesticidas sometidos a examen están autorizados en la Unión Europea, ya hay varios países que no permiten su uso en determinados cultivos, como es el caso de Alemania, Italia o Francia. Eslovenia, por su parte, cuenta con una prohibición total.

Más de 500.000 firmas

Este miércoles, la red activista Avaaz aseguraba haber recogido más de 500.000 firmas en solo 24 horas a favor de la prohibición.  En su comunicado, Avaaz afirma que el año pasado consiguieron 1,2 millones de firmas, lo que "contribuyó a que las autoridades de EE UU abriesen un proceso de consulta formal sobre los pesticidas".

"Las abejas se están muriendo en todo el mundo y el organismo de control de alimentos europeos acaba de confirmar que algunos pesticidas son parte del problema. Nos quedan apenas 24 horas antes de la reunión crucial. Consigamos dos millones de firmas para salvar a las abejas", rezaba el comunicado enviado este miércoles.

Cañete pide prudencia

Por su parte, el ministro español de Agricultura y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha intervenido en el debate para señalar que cualquier medida que se decida "deberá ser comunitaria" y pedir que "se evite a toda costa las decisiones unilaterales", han indicado fuentes del Ministerio.

Arias Cañete, además, ha recordado que los datos que arrojan dudas sobre el riesgo para las abejas son preliminares y que el borrador de análisis debe ser sometido al procedimiento de adopción establecido, por lo que ha pedido que se resuelva a la mayor brevedad antes de dar nuevos pasos.

En su intervención ante los ministros europeos, Borg ha pedido el apoyo de las delegaciones para poder actuar con rapidez, al tiempo que se ha comprometido a que las acciones que plantee a los 27 llamen a una respuesta "legalmente vinculante y armonizada en la UE".