La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, se reúne este jueves con los consejeros de sanidad y salud de las comunidades autónomas en el pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) para, entre otras cuestiones, ratificar los nuevos copagos para el transporte sanitario no urgente y los productos ortoprotésicos y dietoterápicos.

El orden del día de la reunión, que comenzará a las 17,00 horas en la sede del Ministerio, cuenta con 25 puntos de debate, entre los que también se encuentra un informe sobre las actividades desarrolladas por los grupos de trabajo encargados de la revisión de la cartera básica de servicios del SNS.

Uno de los puntos más polémicos será la aprobación de la orden ministerial que define el transporte no urgente del SNS que, al formar parte de la cartera común de servicios suplementarios, tendrá aportación del usuario.

Según el proyecto presentado a las comunidades, que se hizo público la semana pasada, este tipo de transporte es aquel que requiere la existencia de deficiencia, física, sensorial, cognitiva o psíquica que cause incapacidad para poder desplazarse de forma autónoma y que, a juicio del facultativo prescriptor, no permita utilizar los medios ordinarios de transporte públicos o privados.

En cuanto a la aportación del usuario, se establece que cada viaje tendrá un coste para el ciudadano de cinco euros, 10 si es ida y vuelta, con un tope de 10, 20 o 60 euros al mes en función de la renta.

Para ello se establecen los mismos grupos que se utilizan para el copago de medicamentos (menos de 18.000 euros anuales, entre 18.000 y 100.000 euros, y más de 100.000 euros).

Sin embargo, para aquellos pacientes en los que se prevean traslados periódicos por un periodo superior a 6 meses, con una frecuencia de, al menos, cuatro traslados semanales o dos servicios de ida y vuelta, los topes mensuales pasan a ser semestrales, por lo que al mes pagarían como máximo 1,6, 3,3 o 10 euros.

Los traslados entre centros sanitarios, incluida la hospitalización a domicilio, no están dentro del concepto de transporte sanitario no urgente, por lo que este tipo de traslados no está sometido a aportación del usuario.

MÁXIMO 20

Euros por una silla de ruedas

En lo que respecta a la prestación ortoprotésica ambulatoria, se han establecido unos productos de aportación reducida, entre los que están las sillas de ruedas, algunas prótesis, las plantillas y los audífonos, por los que los ciudadanos tendrán que pagar un 10 por ciento de lo que cuesten con un tope máximo de 20 euros.

Para el resto de productos, entre los que se encuentran las muletas, se establecen los mismos porcentajes de copago que con los medicamentos, en función de la renta (40 por ciento para quienes cobren menos de 8.000 euros; 50 por ciento para rentas de 18.000 a 100.000 euros, y 60 por ciento para mayores de 100.000 euros), y en el caso de los dos primeros grupos se establece un tope de 30 y 40 euros por prestación.

Asimismo, como sucede con el copago de medicamentos (que no así con el del transporte sanitario no urgente), se establece una categoría especial para los pensionistas, que deberán pagar un 10 por ciento del precio de la prestación, con un límite máximo de 30 euros.

No obstante, en caso de que un usuario requiera varios productos, todos ellos se pueden indicar conjuntamente en una única prescripción, por lo que tendrán un tope único y no acumulable. Asimismo, también abren la posibilidad de establecer préstamos, alquileres y recuperación de los artículos, que deberán ser determinados por las comunidades.

Por último, se aprobará un copago para los productos dietoterápicos que, previsiblemente y en la mayoría de los casos, aquellos destinados a patologías más graves y crónicas, tendrán una aportación reducida del 10 por ciento del importe de facturación del producto hasta una aportación máxima que, inicialmente, se establece en 1 euro por unidad de venta. Para el resto de productos, se establecerán los mismos porcentajes según renta que en otros copagos.

Algunas exenciones

En todos los casos (transporte sanitario no urgente, ortoprotésicos y dietoterápicos) quedan excluidos del copago los afectados de síndrome tóxico; los perceptores de rentas de integración social y de pensiones no contributivas; los parados de larga duración y los discapacitados contemplados en el sistema especial de prestaciones sociales y económicas.

Asimismo, en el caso del transporte sanitario tampoco tendrán que pagar las personas que requieran tratamiento derivado de un accidente laboral (lo cubrirá la mutua de accidentes, el Instituto Nacional de la Seguridad Social o el Instituto Social de la Marina).

De igual modo, los menores, personas con discapacidad cognitiva, sensorial o visual o cuando su estado de salud así lo requiera podrán llevar acompañante en los trayectos, y no tendrá ningún coste.

Otros temas a debatir con las ccaa

Por otro lado, el pleno del CISNS también ratificará dos proyectos de reales decretos, uno relativo a la distribución de medicamentos de uso humano y otro sobre la regulación de la autorización del medicamentos de terapia avanzada de fabricación no industrial.

Igualmente, se ratificará el procedimiento de homologación de categorías profesionales, la Estrategia de Enfermedades Reumáticas y músculo-esqueléticas, la evaluación de la Estrategia de Enfermedades Raras y varias medidas relativas a la violencia de género.

También se presentarán datos de listas de espera, un informe sobre el programa de seguridad en las UCI, un informe sobre agresiones a profesionales sanitarios, otro sobre criterios de optimización de servicios bajo criterios de eficiencia organizativa, calidad y seguridad de pacientes, así como una propuesta de colaboración para la elaboración de informes de posicionamiento terapéutico de los medicamentos.

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