Blanca Berlín
La galerista Blanca Berlín posa para 'el mensual'. ELENA BUENAVISTA

Si, como algunos aseguran, la juventud reside –más allá de la fecha que figura en un DNI– en la capacidad de iniciar nuevos desafíos y aventuras, de afrontar nuevos comienzos, habrá que reconocer que Blanca Berlín, directora de la galería fotográfica que lleva su nombre, es una mujer joven. Y, por su trabajo y reconocimiento actual, encajaría en la calificación de emergente, como el espacio que, desde hace cuatro años, dirige y que, este mismo 2012, ha recibido dos premios a su labor de exhibición: Mejor Galería de PHotoEspaña 2012 y Mejor Fotografía de la Feria MadridFoto.

Y no es, siquiera, la primera vez que vuelve a empezar. Berlín decidió reinventarse de nuevo hace apenas cuatro años, pero ya lo había hecho una vez, cuatro lustros atrás, cuando dejó sus trabajos de sociología y urbanismo (para la Compañía de Planificación Ecosociobiótica de Estudios Avanzados que había fundado con el sociólogo Mario Gaviria y otros tres socios y amigos de la universidad) para dedicarse profesionalmente a la fotografía. "Empecé haciendo reportajes fotográficos para acompañar los planes urbanísticos, y empezaron a llamarme de algunas revistas más o menos especializadas. Publiqué algunas fotos y poco a poco me fui encontrando con que me gustaba mucho la fotografía". Y se hizo fotógrafa.

Empecé haciendo reportajes fotográficos para acompañar los planes urbanísticos

Emergió por primera vez (¿o segunda?), especializándose en fotografía de viajes. "Pasé unos años trabajando mucho. Las revistas me llamaban, me buscaban. Viajé por todo el mundo y publicaba sin problemas en Geo, en 7 Leguas, en Viajar y en muchas otras". Pero las cosas empezaron a precarizarse, como en muchos otros sectores. "Sí, era muy precario todo y, sobre todo, cómo te pagaban. Te hacían un encargo y tardaban una vida en pagártelo. Mi último trabajo en fotografía de viajes fue un encargo que tardó un año en publicarse y año y medio en cobrarse. Ese fue el remate".

Los recientes premios obtenidos por la galería son un reconocimiento y, al mismo tiempo, un certificado de que la elección de esta actividad como nuevo comienzo fue acertada. "La decisión no fue fácil. Quería seguir haciendo algo relacionado con la fotografía. Me parecía que faltaba un eslabón entre el fotógrafo y el mercado, y pensé en una galería especializada. Ya había galerías que hacían exposiciones de fotografía, pero especializada no había ninguna. Creo que acerté. La galería ha superado nuestras expectativas".

En estos momentos, Blanca Berlín está organizando en Madrid la primera edición de la feria CASA//ARTE, de la que es directora artística. Se define como Feria de Iniciación al Coleccionismo de Arte Contemporáneo. Berlín cree que el coleccionismo, todavía muy escaso en nuestro país, es un sector que hay que ampliar y que la Administración debe ayudar a ello. "En el caso de la fotografía, en concreto, ni siquiera existe un Centro Nacional de Fotografía", lamenta.

Para la galerista reinventada, el mayor problema del mundo del arte, en España, es que "siendo un país con un talento creativo tremendo a todos los niveles artísticos, la demanda no se corresponde con esa creatividad". Y por eso intenta, siempre mujer práctica, que esta feria –que se celebra hasta el 23 de diciembre en las nuevas instalaciones del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM)– sirva para promocionar el coleccionismo: "Hemos intentado con esta feria una acción de fomento del coleccionismo. Hemos puesto un techo de precio a las obras. La idea es ampliar la base del coleccionismo español, que pueda incorporarse gente que hasta ahora no tenía opción, no porque no quisieran o tuvieran sensibilidad, sino porque no se atrevían". Siempre buscando.

Nada impersonal

  • Aficiones. "La fotografía, claro, y la lectura o el cine... y nadar, que es casi el único deporte que practico ya». Entre sus autores literarios favoritos, Berlín escoge a Manuel Mujica Lainez y su gran novela Bomarzo, "mi libro preferido". En cine, le gustan Luis Buñuel y Quentin Tarantino.
  • Fotografía. Ramón Masats y Henri Cartier-Bresson son sus fotógrafos favoritos, dos clásicos. "Para mí la gelatina de plata es la reina de la fotografía. La digital es importante, sin duda, pero la fotografía analógica triunfa por goleada".
  • Saharauis. "Simpatizo con la causa saharaui desde que visité los campamentos de Argelia. Quedé impresionada. Son gente luchadora, organizada, que han logrado ser progresistas en un entorno islamista, en el que es muy difícil serlo realmente. Creo que se merecen una ayuda y un apoyo a sus reivindicaciones, que son muy justas".