Una vecina del barrio de la Estación de Coslada avisó a Emergencias 112 porque desde su domicilio percibía un alarmante olor a coliflor, y la policía descubrió que la pestilencia procedía de una serpiente muerta en el interior de un buzón situado en el bajo del edificio.

La Policía Local relató que la primera llamada, producida a las 21.30 del sábado, por una mujer de 24 años que dijo que en su casa olía a coliflor, ocasionó "cierto cachondeo" entre los agentes, pero a pesar de ello decidieron enviar una patrulla hasta el lugar para comprobar si se estaba produciendo alguna situación anómala.

La serpiente estaba en el buzón de los vecinos del segundo

Una vez en el sitio comprobaron que el fuerte olor podía proceder de unos bajos comerciales cerrados y que efectivamente destilaba un aroma a coliflor o a repollo, pero no pudieron realizar ninguna maniobra para acabar con esta molestia para los vecinos, por lo que acabaron con esta intervención "tan curiosa y sorprendente", según explicaron los policías.

Tres horas después, ante la persistencia del olor, los vecinos del inmueble y los agentes localizaron el origen del aroma y descubrieron que en uno de los buzones del edificio, en concreto el que pertenece a los vecinos del segundo piso, un matrimonio con dos hijas, había una culebra muerta que producía un olor que podría asemejarse al del repollo o al de la coliflor.