Tres de cada cinco ciudadanos de Baleares corren el riesgo de hacer un uso excesivo de las nuevas tecnologías, según una encuesta realizada por Eroski Consumer sobre el abuso o dependencia excesiva de Internet y los dispositivos móviles o a la incapacidad de alejarse de sus smartphones o desconectarse de redes sociales, foros y mensajerías instantáneas, fenómeno al que ya se conoce como 'obesidad digital'.

Según los datos de esta encuesta, si bien únicamente un 5 por ciento de los sondeados abusa o depende en exceso de las nuevas tecnologías, un 61 por ciento debería vigilar el uso que hace de las mismas, porque "corre el peligro de ser obsesivo en el futuro", según ha informado en una nota Eroski Consumer, que ha realizado esta encuesta 'on line' en el mes de noviembre a un total de 1.220 personas de entre 14 y 39 años, 137 de ellas de Baleares.

Para sacar esta conclusión, se tomaron en consideración tres aspectos, como son el número de aparatos digitales de que disponían los encuestados de las islas (alto, medio o bajo según el sistema de medición del experto en tecnología Daniel Sieberg), su uso personal del móvil, de Internet y los videojuegos (basado en el sistema de medición de Madrid Salud) y los síntomas físicos y sociales asociados a las nuevas tecnologías.

Así, se ha detectado que un 63 por ciento de los encuestados en Andalucía tienen un nivel alto de 'cacharrería digital' —elevado número de dispositivos tecnológicos—, frente al 64 por ciento del estudio general. Mientras, un 18 por ciento tiene un nivel medio y un 19 por ciento bajo.

La totalidad de los entrevistados de Baleares contaba en su hogar con una media de dos teléfonos móviles y alrededor de nueve de cada diez tenían dos cámaras fotográficas y/o de video digitales, de media, y un ordenador portátil.

Mucho más bajas eran las proporciones de tablets, eBooks o libros digitales y televisiones con conexión a Internet en casa, entre un 23 y un 26 por ciento. Por su parte, el correo electrónico es de uso masivo y el de los blogs es minoritario (no llegan a tres de cada diez quienes cuentan con uno).

UN 38

Por ciento no puede prescindir del móvil

En cuanto al uso del teléfono móvil, un 38 por ciento de los entrevistados en Baleares dice que no podría prescindir de él aunque quisiera y un 32 por ciento afirma que está pendiente del mismo "continuamente". Además, para un 27 por ciento recibir un SMS o notificación similar supone "una alegría".

En cuanto a Internet, uno de cada cuatro encuestados reconoce que tiene la sensación de que le dedica cada vez más tiempo, mientras que otro 20 por ciento sostiene que mientras está navegando, se evade de los problemas que pueda tener y que navegar en la red le proporciona bienestar.

Asimismo, un 35 por ciento de los entrevistados en las islas asegura que se evade de los problemas que pueda tener mientras juega con las videoconsolas y a un 28 por ciento le proporciona bienestar. Por su parte, a un 21 por ciento le molesta que le interrumpan una partida y siente la necesidad de avanzar en niveles de juego.

El estudio de Eroski Consumer también preguntó sobre molestias físicas que pudieran alertar de un mal uso de las nuevas tecnologías, que son tres principalmente, vista cansada, que afectaba a un 55 por ciento de los entrevistados baleares, dolores de espalda o de cabeza, que los sufrían el 40 por ciento y 35 por ciento respectivamente.