Torrente 3
El actor Tony Leblanc, durante la presentación de 'Torrente 3' en 2005. Jorge París

El fallecimiento este sábado del actor español Tony Leblanc deja un hueco en el cine, teatro y televisión, donde se convirtió en el galán cómico por excelencia. Omnipresente en la década de los 60 y los 70, la existosa trayectoria de Leblanc fue recuperada en 1998 por Santiago Segura para la saga de Torrente, lo que culminó una carrera de más de 150 títulos en cine.

Ignacio Fernández Sánchez Leblanc, conocido como Tony Leblanc, nació el 7 de mayo de 1922 en Madrid, ciudad donde trabajaba como botones y ascensorista en el Museo del Prado, del que su padre era conserje. Un empleo que intercaló con el baile, proclamándose campeón de España de claqué en 1942.

Debutó sobre los escenarios como figurante de Pastora Imperio y Celia Gámez, hasta convertirse en imprescindible en la comedia española, con títulos como Las chicas de la Cruz Roja (1958), Amor bajo cero (1960) y El día de los enamorados (1959), en los que coincidió con Concha Velasco, su más conocida compañera en la pantalla grande.

Antes de convertirse en el reconocido actor que fue, Leblanc inició una carrera en el boxeo, donde también triunfó, como El Tigre de Chamberí, al lograr en 1943 el campeonato de Castilla de peso ligero.

Compaginó ese deporte con el fútbol —jugó con el Carabanchel C.F., en Tercera División—, pero fue en los platós y los escenarios donde desarrolló finalmente su profesión, a la que tampoco impuso barreras, convirtiéndose en esporádico autor y director escénico además de empresario, como dueño de su propia productora cinematográfica a finales de los años 50.

Teatro

En plena Guerra Civil hacía bulto en los espectáculos de Pastora Imperio, incluso trabajó de extras en alguna que otra película y a principios de los cuarenta hizo de 'boy' en las revistas de Celia Gámez, consolidando su carrera como actor de teatro con Paloma, palomita, palomera, Te espero en Eslava o Ven y ven al Eslava —de la mano de Luis Escobar en el madrileño Teatro Eslava—.

Al teatro llegó en 1946 con Las horas inolvidables, obra a la que siguieron Doña Mariquita de mi corazónCinco minutos nada menos. Colaboró con la compañía de Ana Mariscal en La maravilla errante (1947) y fue director y primer actor de la compañía de Manuel Paso.

En la gran pantalla

Aunque hizo algún que otro papel dramático para el cine, como en Los últimos de Filipinas (1944), de Antonio Román, lo suyo fue lo de ejercer de galán cómico, de ahí que hiciera las delicias de los espectadores en cintas como Historias de la televisión (1965), protagonizada junto a Concha Velasco, su pareja cinematográfica por excelencia en filmes como Las chicas de la Cruz Roja, Amor bajo cero o Los tramposos.

Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes en 2002, Tony Leblanc trabajó en más de 150 largometrajes, pero a mediados de los años 70 decidió alejarse de los escenarios por diversos problemas de salud, que se complicaron con un accidente de coche a mediados de los ochenta que lo dejó incapacitado durante muchos años, tiempo durante el que se dedicó a escribir.

Su regreso al cine con 'Torrente'

Más de dos décadas después, Santiago Segura le recuperó para el cine con la saga Torrente, el brazo tonto de la ley (1998), lo que le procuró el Premio Goya al mejor actor de reparto de 1997 tras lograr uno honorífico en 1993.

Ganó el Premio Goya al mejor actor de reparto de 1997 tras lograr uno honorífico en 1993 Este galardón revitalizó una carrera que le hizo repetir con Segura en Torrente 2: Misión en Marbella (2001), y Torrente 3: El protector (2005), dos de las cintas más taquilleras en la historia del cine español.

En ese lapso de tiempo elaboró el guión de la comedia La terrible verdad de mis cuentos y publicó el poemario En la otra orilla de mi vida, además de obtener la Medalla al Mérito Trabajo, en 1980, y superar varias operaciones tras sufrir en 1983 un grave accidente tráfico que le incapacitó durante años.

Leblanc mostró una gran mejoría en su estado de salud en la ceremonia de entrega de los premios Goya en la que fue galardonado y, en 2002, llegó otro premio, la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes.

Antes de la oferta de Segura, Tony Leblanc recibió otras propuestas cinematográficas por parte de Luis García Berlanga y Antonio Mercero, que no aceptó porque no se encontraba totalmente recuperado y, en los últimos años, regresó a la televisión, participando en la serie Cuéntame cómo pasó, de Televisión Española. Su última aparición en la gran pantalla fue en Torrente 4: Lethal Crisis (Crisis Letal), en 2011.