Sergi López.
El actor Sergi López.

¿Su personaje, el capitán Vidal, es una perla?

Hay mucha perlas... Y ves que unos se nutren de otros: la niña, el doctor, la ama de llaves… Que en un cuento de hadas siniestro y para adultos me propongan hacer de ogro o de lobo feroz siempre es un bombón.

Vidal es fanfarrón, vanidoso, machista… Ningún punto en común con usted, espero.

Sólo nos parecemos en las uñas de los pies, que unos domingos nos las cortamos y otros, no. (Risas). Por lo demás, no nos parecemos.

BIO Tiene 40 años, nació en Vilanova i la Geltrú (Barcelona). Estudió interpretación en Barcelona y, después, en Francia, donde rodó su primera película.

¿Ser el villano le sedujo especialmente?

Nunca he elegido un guión en función del personaje sino de toda la película.

¿Algo que le haya chocado en su interpretación de Vidal?

Decir frases como: «Que mi hijo crezca en una España limpia y nueva». Para alguien catalán y de familia republicana tiene una gracia especial.

¿Del Toro es uno de los directores más imaginativos con los que ha trabajado?

La película se parece mucho a él. Al principio piensas cómo se puede comer esto de una Guerra Civil y una niña que ve hadas... Pero luego te das cuenta de que hay una coherencia increíble. Del Toro es muy inteligente y sabe de una manera precisa lo que quiere.

¿El capitán Vidal podría formar parte de su galería particular de monstruos?

No hay monstruo más horrible que el ser humano. ¡Bueno! Si se hacen papeles de monstruos es porque nos reconocemos en ellos.

¿Prefiere escoger proyectos más arriesgados a lo comercial?

No sé qué significa el término comercial. Hay como un imaginario detrás. Quiero creer que las historias bien contadas y con alma son comerciales porque tienen su público. Hacer cualquier producto a cambio de que tenga repercusión internacional no tiene sentido.

Filmografía básica

‘Le petit amie d’Antonio’ (1992): Su primera película, La rodó en Francia e interpretaba a un inmigrante español.

‘Western’ (1997): Le dio a conocer a nivel internacional y fue nominado al premio César al mejor actor promesa.

‘Entre las piernas’ (1998): De Manuel Gómez Pereira.

‘Harry, un amigo que os quiere’ (2000): Supuso el reconocimiento internacional a su trabajo.

‘Morir (o no)’ (2000): Dirigida por Ventura Pons, con el que repetía.

El cielo abierto’ (2001): Dirigida por Miguel Albadalejo.

‘Sólo mía’ (2001): Coprotagonizada con Paz Vega.

‘Negocios ocultos’ (2002): Dirigida por el realizador irlandés Stephen Frears.