El Govern ha obtenido una financiación de 1.125 millones de euros desde el 30 de junio de 2011 hasta ahora, a lo que hay que sumar el préstamo bancario de 842,5 millones de euros a diez años firmado en mayo de este año por el Ejecutivo balear para pagar a los proveedores.

En un comunicado, la Dirección General del Tesoro y Política Financiera ha detallado que el Govern de José Ramón Bauzá ha firmado operaciones de financiación a largo plazo con varias entidades financieras por un importe de 271,5 millones de euros a un plazo medio de 6 años.

A esta cuantía, ha indicado que se debe sumar la financiación obtenida en el mercado de capitales por valor de 285 millones de euros, de los cuales 275 millones corresponden a la emisión de deuda pública de febrero de este año, que se cubrió "con gran éxito y que permitió trasladar a dos años el vencimiento de 200 millones de euros".

Por otro lado, ha recordado que el pasado 29 de marzo se adjudicó el nuevo Contrato Marco de Tesorería de la Comunidad Autónoma, el cual recoge gran parte de la financiación a corto plazo de la CAIB.

Concretamente, ha explicado que resultaron adjudicatarias siete entidades financieras: CaixaBank, BBVA, Banco Santander, BMN-Sa Nostra, Banca March, Colonya Caja de Ahorros de Pollença y Banco Cam y el importe adjudicado subió a 313,5 millones de euros, lo que supuso un incremento del crédito concedido de 48,5 millones respecto al contrato marco adjudicado en marzo de 2011 por el anterior Govern.

Asimismo, ha añadido que otras operaciones concertadas a corto plazo ascienden a 105 millones de euros. En este sentido, ha recordado que en 2010, las pólizas a corto plazo suscritas dentro del contrato marco ascendieron a 436,8 millones de euros, que bajaron a 265 millones en marzo de 2011, lo que significa que en 2012, "se ha producido una recuperación de los niveles de financiación a corto plazo por el actual Govern".

Por otra parte, la Dirección General del Tesoro ha apuntado que a la citada cuantía falta añadir la póliza de 150 millones concertada a principios de este ejercicio por el Ejecutivo balear a través de la Agencia Tributaria de las Islas Baleares, con el fin de que el Govern "pueda anticipar a los Ayuntamientos la recaudación por aquellos impuestos, cuyo periodo voluntario de pago se suele extender de agosto a octubre de cada año".