Un bofetón de un alumno "problemático" a un compañero le ha costado a su colegio, el Juan XXIII de Granada, 12.360 euros.

La agresión, que se produjo en el interior de una aula con una profesora del centro presente, provocó al agredido una perforación del tímpano que le restará capacidad auditiva.

Condena poco habitual

Este tipo de condenas no son precisamente habituales por varios motivos -tal y como informa el Ideal Digital-.

Esta resolución crea un precedente muy importante

Por una parte, lo normal es que este tipo de hechos se consideren fortuitos e imprevisibles, y por lo tanto no achacables a los responsables del centro escolar.

Por otro, no es habitual -quizás por desconocimiento- que los padres denuncien ante los tribunales este tipo de agresiones.

"Esta resolución -de un juez granadino- crea un precedente muy importante", ha afirmado el abogado Javier López y García, que ha llevado este caso.