Agentes de la Agencia Tributaria descargan el hachís intervenido
Agentes de la Agencia Tributaria descargan el hachís intervenido (José Carlos Guerra / EFE). José Carlos Guerra / EFE
La Policía ha detenido a quince personas en una operación en la que se ha incautado de mil quinientos kilos de hachís en Canarias, que eran transportados en embarcaciones que cubrían varias rutas desde las costas de Marruecos y que iban a ser utilizadas también para trasladar inmigrantes.

Según informó el sábado la Dirección General del Policía y de la Guardia Civil, la organización desarticulada se dedicaba a la introducción de importantes partidas de hachís en las Islas Canarias y había instalado su base de operaciones en el Campo de Gibraltar, compuesta por españoles, sudamericanos y miembros de países del Este.

Además, los responsables de la red había previsto utilizar toda la infraestructura creada para el transporte de la droga para introducir ilegalmente ciudadanos marroquíes a través de las costas españolas.

Los inmigrantes podían elegir entre pagar el dinero del viaje o traficar
Los magrebíes tenían que pagar por el traslado una cantidad superior a los mil euros y si no disponían de efectivo, les ofrecían la posibilidad de trabajar en labores de carga y descarga de la droga y, de este modo, entrar en las costas españolas.

La operación policial abortó la descarga de la droga, ya que se pudo localizar el punto exacto elegido en la costa norte de la Isla de Tenerife.

Una red muy organizada

En ese lugar, se habían distribuido varios miembros de la red en distintos lugares de los acantilados, que esperaban la llegada de la embarcación para realizar la descarga de los fardos, mientras que otros inspeccionaban la zona para detectar la presencia de las Fuerzas de Seguridad y tenían previsto comunicarse con la embarcación a través de señales luminosas.

La Policía explica que la mayoría de los detenidos se desplazaban desde la Península a la isla de Lanzarote, donde residían los dos responsables de la organización, que disponían de una lancha rápida que se dirigía a las costas marroquíes, donde se cargaba la droga,y volvía con la carga a las islas.

El grupo disponía de una nave en Santa Cruz de Tenerife para ocultar la droga y distribuirla posteriormente en las diferentes islas del archipiélago.

En la operación se han practicado registros en las localidades de Algeciras, La Línea, Lanzarote y Tenerife.

Además de la droga, ha sido intervenida una lancha rápida de 13 metros de eslora y 800 caballos de potencia, una pistola "Llama" del calibre 45, dos katanas y un machete grande, teléfonos por satélite, material informático y varios vehículos de lujo.