Horas de trabajo
Echar más horas en la oficina no implica necesariamente mayor productividad. ARCHIVO

Los españoles son los trabajadores europeos que más horas trabajan al año, más que alemanes y holandeses, según datos recientes. Sin embargo, también somos los trabajadores más improductivos del continente.

Flexibilizar el horario laboral facilita la conciliación y potencia la igualdad Para debatir sobre esta incongruencia y sobre la necesidad de modificar el horario laboral en España ha arrancado este martes en Madrid el VII Congreso Nacional para Racionalizar los Horarios Españoles bajo el lema de Horarios, flexibilidad y productividad.

Este nuevo congreso, de dos días de duración, se organiza con la colaboración del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, la Comunidad de Madrid, y el Ayuntamiento de Madrid, y persigue concienciar a todos los estamentos de la sociedad española acerca de la necesidad de un mejor uso del tiempo y de la racionalización y flexibilización de los horarios laborales.

Durante ambas jornadas se celebrarán cuatro mesas redondas que abordarán la cuestión de los horarios desde diversos prismas, para intercambiar experiencias y fomentar el debate acerca de la cuestión de los horarios en España, así como a lanzar propuestas e iniciativas encaminadas a la racionalización de los mismos.

Parada de 40 minutos para comer

Ignacio Buqueras, presidente de la Comisión Nacional de Racionalización de Horarios Españoles, ha explicado esta mañana en unas declaraciones a RNE que "esta racionalización nos beneficia porque viviríamos de una forma más intensa".

Tenemos muy arraigada la cultura del presentismo, donde lo importante es que el jefe nos vea trabajando Según Buqueras, con unos horarios de trabajo más flexiges sería posible la conciliación de la vida familiar y laboral, sería realizable la igualdad de hombres y mujeres y obtendríamos una mayor productividad. "Nos pasamos muchas horas en el trabajo", dice, y la productividad está a la cola de Europa.

"Tenemos muy arraigada la cultura del presentismo, donde lo importante es que el jefe a uno le vea en el trabajo". Sin embargo, Buqueras ha dicho que lo ideal es "optimizar el tiempo en el trabajo" y podrer lograr los objetivos dentro del horario marcado.

Un horario, más europeo, que podría ser seguido por el 90% de la población comenzaría entre siete y media y nueve y media de la mañana y terminaría entre las cinco y las seis, con una parada de 40 minutos para comer y habiendo desayunado de una manera completa y correcta.