Piso compartido
Compartir piso es una opción cada vez más habitual por culpa de la crisis. FLICKR/Fe Landgraf

Si emanciparse era difícil, la crisis lo ha hecho casi imposible. Ya no es cuestión de que jóvenes dejen la casa de sus padres para vivir por su cuenta, sino de que muchos de aquellos que lo hicieron están teniendo que regresar.

En concreto, el 12% de los jóvenes entre 16 y 30 años que estaban emancipados han vuelto al domicilio familiar a causa de su inestable situación laboral. En el caso de los de entre 25 y 30 años este porcentaje aumenta hasta el 27%.

Son las cifras de un estudio del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), 'Cambios en las trayectorias vitales de los jóvenes', que se ha hecho entre jóvenes que en los últimos cinco años se han incorporado al mercado laboral.

En paro, el 85% viven con sus padres; cuando logran un empleo solo el 58%El trabajo, patrocinado por la Fundación Bancaja, ofrece por primera vez datos sobre la "vuelta al nido" de los jóvenes después de haberse emancipado. Los motivos económicos son los principales causantes del fenómeno de la reversibilidad residencial de los jóvenes (45,5 %) seguido del precio de la vivienda (25,2 %) y los alquileres (16,7 %).

Otros de los datos señalan que siete de cada diez jóvenes viven con sus padres así como que en el proceso de emancipación tienen una fuerte influencia la situación laboral y la edad. Así, el 85% de los jóvenes parados vive en el domicilio paterno, sin embargo cuando el joven está empleado este porcentaje se reduce hasta situarse en el 58%.

Además, prácticamente la totalidad (96 %) de los jóvenes entre 16 y 19 años vive con sus padres, mientras que uno de cada dos de más de 25 años se ha emancipado.

Más estudios, más lejos del primer empleo

También en el informe se indica que cuanto mayor es el nivel de estudios de los jóvenes más tardan en tener su primer empleo, así como que los de zonas urbanas también encuentran más tarde trabajo que los de poblaciones no urbanas.

Otro aspecto destacado es que el primer empleo de los jóvenes es retribuido con 720 euros mensuales y el 63% tiene un contrato temporal en su primera experiencia laboral.

En el estudio hay un apartado dedicado a la formación de pareja y paternidad y en este se indica que a los 30 años son padres 6 de cada 10 jóvenes con estudios obligatorios y solo el 10 % de los universitarios.

Además, en los cambios en las trayectorias vitales entre 2005 y 2011, se destaca que los jóvenes de zonas urbanas comienzan a trabajar cada vez más tarde, y a los 23 años la mitad no ha tenido empleo.