Desde el comienzo, el tema de la corrupción estuvo en el centro, después de que un escándalo electoral del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula contribuyera en que el actual mandatario no fuera reelegido en la primera vuelta, celebrada el 1 de octubre.

En el debate transmitido por la televisión Bandeirantes, la segunda pregunta de Alckmin fue sobre el origen del dinero en poder de dos militantes del PT que fueron detenidos cuando presuntamente pretendían comprar un informe que perjudicaba a la oposición.

'¿De dónde vino el dinero sucio, 1,7 millones (de reales, unos 800.000 dólares) en dinero efectivo, reales y dólares para comprar un dossier de mal origen?', preguntó Alckmin, un médico de 53 años del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

Lula, un ex obrero metalúrgico de 60 años, reiteró que él quería saber, además de eso, 'quién fue el arquitecto de ese plan maquiavélico, el contenido del dossier (...) porque el único beneficiado (del escándalo) fue la candidatura de mi adversario'.

Lula dijo que era el presidente de la República, y que correspondía a la policía y la justicia investigar el caso, que se produjo dos semanas antes de la primera vuelta electoral.

'Lula fue arrogante, irónico, irrespetuoso y no respondió de dónde vino el dinero' con el que se intentó comprar el informe, afirmó Alckmin.

El presidente también pasó a la ofensiva indicando que algunos casos de corrupción descubiertos en su gobierno procedían de la legislatura previa del PSDB.

El tono de ambos fue duro en su primer debate cara a cara, después de que Lula evitara asistir a otros tres realizados entre los principales candidatos presidenciales antes de la primera vuelta, algo que según analistas ha perjudicado al presidente.

Alckmin atacó la política exterior del gobierno de Lula, diciendo que había sido 'humillado' por Bolivia en las negociaciones después de que ese país nacionalizara sus hidrocarburos, sector en el que tiene fuerte presencia Petrobras, la petrolera estatal brasileña.

Lula indicó que ya había pasado la Guerra Fría y que Brasil tenía la 'responsabilidad' de ayudar a sus vecinos menos desarrollados, como Bolivia, Paraguay y Uruguay.

También comparó a Alckmin con el presidente estadounidense George W. Bush quien, dijo, 'si hubiera tenido el buen sentido como yo tengo, no habríamos tenido la guerra de Irak'.

Lula era el favorito a ganar la reelección en la primera vuelta electoral, según las encuestas de intención de voto, hasta pocos días antes de las elecciones.

Pero su ausencia en un último debate tres días antes y la difusión en ese momento de unas fotos de los fajos de dinero con el que los miembros del PT pretenderían comprar el dossier fueron, según analistas, hechos clave para que no lograra la mayoría absoluta.

En la primera vuelta, Lula obtuvo el 48,6 por ciento de los votos válidos y Alckmin el 41,6 por ciento.

Un sondeo difundido el sábado por el Instituto Datafolha indicó que para el 29 de octubre Lula obtendría el 54 por ciento de los votos válidos y Alckmin el 44 por ciento. *.