El Juzgado de Primera Instancia número 4 de Jerez (Cádiz) ha condenado al SAS al pago de 85.207,93 euros por los daños sufridos por un paciente de 42 años de Conil, al que le pusieron una inyección intramuscular en el glúteo, que le causó una lesión del nervio y una invalidez permanente total con cojera de por vida por esta causa.

Según ha informado esta asociación, que ha defendido al perjudicado, los hechos se remontan a mayo de 2005 cuando el paciente D.C.Z.G, de profesión camionero, acudió al ambulatorio 'La Atalaya' de Conil con un fuerte dolor de lumbago, siendo examinado por el médico de guardia, quien le recetó unos calmantes y allí mismo ordenó a una de las enfermeras que le pusiera una inyección intramuscular para aliviarle el fuerte dolor que presentaba.

A este respecto, el Defensor del Paciente relata que la lesión se ocasionó de forma directa al lastimar un nervio por pinchar en la zona de glúteo inadecuada. "Dicha enfermera no supo ponerle bien la inyección, pinchándole sobre el nervio poplíteo, y produciéndole un terrible dolor y una parálisis del nervio ciático poplíteo externo y una paresia (falta de sensibilidad) del nervio ciático poplíteo interno", relata el escrito, que reconoce que, debido a ello, el paciente "ha sido declarado por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) en grado de invalidez permanente total".

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