González y Aguirre
Esperanza Aguirre felicita a Ignacio González, que acababa de ser nombrado presidente de la Comunidad de Madrid por el parlamento regional. Sergio Barrenechea / EFE

Jaime Ignacio González González fue elegido este miércoles por la Asamblea de Madrid como cuarto presidente de la historia democrática de la Comunidad de Madrid por 72 votos a a favor y 53 en contra.

González es el cuarto presidente regional tras Leguina, Gallardón y AguirreLos votos del PP fueron suficientes para otorgar la confianza de la Cámara al heredero elegido por la expresidenta, que prometió seguir la senda liberal marcada por la aún presidenta del PP de Madrid.

El Partido Socialista de Madrid, Izquierda Unida y UPyD rechazaron en bloque su nominación y le pedieron rectificaciones sobre las políticas de bajadas de impuestos, liberalización económica y recortes en servicios públicos que ha practicado hasta ahora el Ejecutivo.

González es el cuarto presidente de la autonomía madrileña en 29 años de historia de la Comunidad, tras el socialista Joaquín Leguina (1983-95) y los populares Alberto Ruiz-Gallardón (1995-2003) y Esperanza Aguirre (2003-12). La composición de su Gobierno será anunciada este jueves, mientras que los consejeros y tomarán posesión el viernes.

Cataluña y la crisis

La elección de González, llegó tras uno de los debates más broncos vividos en la Cámara en los últimos tiempos. El primer enfrentamiento entre la bancada mayoritaria, la del PP, y la de la oposición tuvo, además, clave nacional.

El nuevo presidente criticó el rechazo de la oposición a las privatizacionesAprovechando la petición de independencia del partido de CiU, el partido que gobierna en Cataluña, el socialista Tomás Gómez acusó al PP madrileño de haber fomentado el alejamiento de los catalanes respecto a España. Ignacio González achacó las posiciones independentistas al mal resultado obtenido por el anterior gobierno de izquierdas catalán el tripartito PSC, ERC, e Iniciativa per Catalunya Verds.

El otro eje del debate en clave nacional fue el de la crisis económica, en la que el candidato popular y su rival socialista se acusaron mutuamente de no hacer nada positivo y ser responsables del paro y la caída de la economía. González apostó por seguir la política de privatizaciones frente a la opción de las concesiones de servicios públicos y ha expresado su rechazo absoluto al "intervencionismo" estatal.

La legitimidad del presidente

Gómez y Gregorio Gordo (IU) echaron en cara al nuevo presidente su falta de legitimidad, al llegar a la Presidencia regional sin haber sido cabeza de cartel y, en concreto, el portavoz de IU exigió la convocatoria de elecciones en Madrid. El jefe del Ejecutivo lo rechazó con el argumento de que el PP tiene mayoría absoluta y un proyecto "ganador" en Madrid, donde no advierte cambio de ciclo.

Al acabar la sesión, un González satisfecho, pero alejado de la emoción que este martes le llevó casi a las lágrimas, admitía a la prensa que tiene ya en la cabeza el Gobierno, que tomará posesión el viernes.

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