'Obama – Progress/Hope'
Cartel de Obama realizado por Shepard Fairey en 2008 Shepard Fairey - The Phaidon Archive of Graphic Design, Conceived and Edited by Phaidon Editors

Cuelgan de las paredes como cualquier otra obra de arte, decoran camisetas, inspiran a quien las mira y entre todas cambian el lenguaje visual que nos rodea. Son dibujos y logotipos, algunos tan conocidos que parecen haber existido siempre: la Cruz Roja, I Love New York, el esquemático ovillo que garantiza que un producto está hecho sólo de lana...

The Phaidon Archive of Graphic Design (El archivo de diseño gráfico de Phaidon) repasa con 500 fichas los grandes hitos del diseño de varios siglos, de la Biblia de Gutenberberg (uno de los primeros ejemplos de la imprenta de tipos móviles, datada entre 1453 y 1455) al famoso cartel de Obama (creado por el artista Shepard Fairey), que saltó a la fama durante la campaña electoral del año 2008, cuando el entonces candidato demócrata se convirtió en presidente de los EE UU.

Reunidas en una caja, casi 3.000 ilustraciones a color y 300 en blanco y negro recopilan diseños de libros, revistas, periódicos, pósters, símbolos, logotipos, caracteres, infografías, dinero, títulos de películas, envoltorios, publicidad, portadas de disco y cualquier manifestación gráfica que —por banal o serio que fuera su objetivo original— se ha convertido, directa o indirectamente, en parte de la cultura popular.

Una selección realizada por expertos

La selección del cofre, que publica el 15 de septiembre la editorial inglesa Phaidon y que costará 140 libras (185 euros), la realizaron expertos internacionales en diseño. Pretende ser una referencia, un cuerpo de ideas innovadoras de todos los tiempos, para aficionados y profesionales. Cada ficha, en tamaño A4, incluye en el reverso la historia y las imágenes contextuales de cada ejemplo.

Bass concentró en el cartel de 'Vértigo' el miedo, el mareo y la confusión Saul Bass concentró en el aparentemente sencillo cartel de la película Vértigo (Alfred Hitchcock, 1958) el miedo, el mareo y la confusión de los protagonistas. László Moholy-Nagy sintetizó en 1929, en la portada de un programa de la escuela de diseño Bauhaus, el ideario visual del centro educativo. Jules Chéret expresó con sus carteles de espectáculos parisinos el espíritu lúdico y liberal de la Belle Époque. En muchos casos, la obra supera al autor y se convierte en un símbolo atemporal que se instala en la memoria colectiva.