La jueza Marina Syrova ha hallado culpables a las tres integrantes del grupo punk Pussy Riot, acusadas de un delito de 'gamberrismo motivado por odio religioso' tras cantar en una catedral ortodoxa contra el presidente ruso, Vladímir Putin. Las tres integrantes del grupo (Yekaterina Samutsevich, Maria Alyokhina y Nadezhda Tolokonnikova, de 29, 24 y 22 años de edad, respectivamente) han sido condenadas a dos años de prisión y puede ser recurrida en un plazo de diez días.

No se consideran culpables, no se arrepienten Así lo señala la sentencia, cuya lectura se ha hecho pública este viernes.

Según la magistrada Syrova, que está bajo protección policial y por lo que, al parecer, su rostro no fue mostrado en pantalla, las Pussy Riot cometieron "acciones provocadoras y humillantes en un templo religioso, que afectaron a un amplio círculos de creyentes".

Además, las acusadas incurrieron en "clara falta de respeto hacia los visitantes y a los sacerdotes del templo, humillaron y ofendieron profundamente los sentimientos y los referentes religiosos de los creyentes ortodoxos".

"No se consideran culpables, no se arrepienten (...), califican sus acciones como una expresión política de forma artística", ha subrayado la jueza.

Un jurado duro de pelar

En los últimos días, nadie en Rusia ponía en duda que las muchachas serían condenadas.

Cuando salgan de la cárcel dentro de unos años, serán celebridades Es el caso del disidente soviético Vladímir Bukovski, quien describió así el caso: "Vivimos en un mundo virtual, (las Pussy Riot) apelaron a la Vírgen y les respondió Madonna". O de Yulia Kalínina, comentarista de Moskovski Komsomolets, el periódico de mayor tirada del país, que tachó de grave error la decisión de las autoridades de perseguir judicialmente a las integrantes del grupo punk.

"Las Pussy Riot se han convertido en un 'icono' de la disidencia. Serán tan famosas como las celebridades que las apoyan y cuando dentro de unos años salgan en libertad ocuparán un lugar en la sociedad que en otras circunstancias jamás llegarían a tener", vaticinó la periodista.

Asimismo, la prensa rusa destaca que la magistrada que vio la causa, Marina Sýrova, no ha emitido una sola sentencia absolutoria en los 178 juicios que ha presidido a lo largo de los últimos cuatro años.

De alcance internacional

El juicio a las Pussy Riot ha levantado una campaña internacional en favor de su libertad a la que se han sumado figuras del mundo musical de la talla de Paul McCartney, Sting, Madonna, Björk y bandas como Red Hot Chili Peppers.

Según una encuesta del Centro Levada, un 65% de los rusos abogaban por la inmediata puesta en libertad de las mujeres, mientras un 26% pide que sean condenadas a penas de prisión.

Amnistía Internacional y varias organizaciones rusas de defensa de los derechos humanos han considerado a las integrantes del grupo punk ruso como presas políticas.