Rebrote de los grupos extremistas violentos en el área de Barcelona a causa de la crisis

  • La recesión, el fracaso escolar y el elevado paro han aumentado el número de jóvenes en organizaciones jerarquizadas.
  • Interior calcula que unos 3.500 jóvenes pertenecen a alguna banda latina.
El saludo de los 'Latin kings'.
El saludo de los 'Latin kings'.
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La Mara Salvatrucha, los Panteras Negras, los Trinitarios, los antisistema radicales y los fascistas más violentos tienen una cosa en común: la violencia. Se ven legitimados a emplearla para conseguir sus objetivos y no dudan en usarla. Los expertos alertan de un rebrote debido a la crisis, el fracaso escolar y l’elevado paro juvenil.

Independientemente de la ideología, puesto que tanto pueden ser de extrema derecha como radicales antisistema, algunos chicos creen que está justificado el uso de la violencia para resolver sus conflictos, tal y como demuestran los últimos episodios violentos con bandas latinas o neonazis en el área de Barcelona.

La violencia define la identidad de estos grupos de jóvenes y la usan para conquistar el territorio buscando la confrontación con otros grupos rivales. Así, se da la paradoja de que aunque tengan ideologías diametralmente encontradas acaban actuando igual, destacan los psicólogos consultados por 20 minutos.

El fin justifica los medios

Peleas, agresiones, contenedores incendiados, sucursales bancarias apedreadas... e, incluso, jóvenes que han muerto debido a las heridas. El último, hace apenas una semana, tras recibir una paliza en el parque de Monterols de Sant Gervasi.

Los expertos alertan de que la crisis puede favorecer la violencia juvenil, puesto que crea más tensión. Por ejemplo, creencias como que los inmigrantes consiguen más ayudas que los catalanes pueden favorecer actitudes xenófobas, y algunas personas se pueden ver legitimadas para atacar entidades financieras por su papel en la crisis y por desahuciar a familias sin recursos.

No todos son violentos, pero cambian para ser aceptados. De hecho, buscan su identidad, pero cuando entran en el grupo, pierden autonomía. En este sentido, los psicólogos destacan que se unen a las bandas durante la preadolescencia y la adolescencia, en pleno conflicto de identidad y, a menudo, sufren trastornos de la personalidad. Además, suelen vivir en zonas desfavorecidas y tienen altos índices de fracaso escolar y de desocupación.

Miles de jóvenes violentos

Interior calcula que unos 3.500 jóvenes pertenecen a alguna banda latina, aunque no todos son originarios de Sudamèrica. Además, cifra entre 300 y 400 las personas que, de forma sistemática, provocan altercados en manifestaciones y celebraciones deportivas y entre 1.000 y 2.000 son "voluntarios de la violencia por diversión", en palabras del conseller Felip Puig.

La opinión de los expertos

Para Miguel Preciado, psicólogo de la Asociación para la investigación del Abuso psicológico (AIIAP), la violencia es un instrumento para las bandas latinas y otros grupos de jóvenes violentos y, aunque ahora hay un rebrote, "siempre ha habido violencia", lamenta Preciado. En las bandas entran adolescentes con trastornos de la personalidad que buscan una identidad. Algunos son violentos, pero otros se vuelven así cuando ingresan en el grupo, porque éste se define por la violencia. La crisis ha provocado un cierto aumento de los episodios violentos, porque crispa a la gente y hace aflorar problemas de fondo. Además, la llegada de emigrantes ha acentuado la xenofobia y la elevada tasa de desocupación En cualquier caso, pide que no se criminalice a la juventud por su estética: "Que lleven gorra, ropa ancha y escuchen hip-hop no significa que sean pandilleros", recuerda.

Antonio Andrés Pueyo, catedrático de la UB, especialista en violencia y psicología forense, cree que muchos jóvenes independientemente de su ideología, deciden que "la violencia es la mejor solución para resolver los conflictos, sean reales o imaginarios". Para ellos se trata de una estrategia "lícita" para pelear —sea con bandas rivales, para atacar a la policía porque es autoritaria, apedrear sucursales bancarias porque son unos ladrones o agredir a inmigrantes porque el Govern no los echa fuera. A su entender, usan el mismo razonamiento que los terroristas: "Imponer mi idea a través de la violencia para atemorizar a las víctimas". Cree que la violencia no ha aumentado por la crisis y señala que si hay más peleas entre bandas latinas es porque hay más inmigrantes, "pero una sociedad multiracial no es un problema, es una realidad"», añade.

Javier Bonomi, presidente de la Federación de Entidades Latinoamericanas de Cataluña (Fedelatina) asegura que hay un "rebrote muy claro de la violencia juvenil", especialmente entre los jóvenes en riesgo de exclusión social. En algunos casos, se trata de chicos de entre 12 y 24 años de origen inmigrante que son malos estudiantes o que dejaron la escuela y que ahora, con la crisis, se encuentran en el paro. "Están marginados por el sistema y encuentran refugio en las bandas", explica Bonomi. Sin embargo, no es sólo un problema actual, sino que también lo será en un futuro. Esto se debe a que "se han recortado substancialmente los programas de juventud, de inclusión social y de prevención de la violencia, y este ahorro puede tener un coste social mayor y de seguridad", alerta el presidente de Fedelatina.

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