El alcalde de Segovia y ex consejero de Caja Segovia, Pedro Arahuetes, ha opinado que las responsabilidades más importantes sobre el caso Bankia no están en la cúpula sino en otro nivel inferior a los que baraja la Audiencia Nacional y ha instado a buscar dos o tres escalones más abajo para encontrar el "nudo gordiano".

"De los 33 imputados, seguro que muchos no tendrán que ver en el proceso ni todos tienen la misma responsabilidad", ha considerado el regidor, quien ha recordado que los órganos de gestión de basan en informes y que, por tanto, si éstos eran correctos no debía haber habido problemas de cuentas.

"En todo este proceso hay personas que se han beneficiado, como empresas, entidades, grupos, ahí es donde hay que tirar de la manta", ha recomendado.

Arahuetes ha precisado en declaraciones recogidas por Europa Press que su valoración no es más que una opinión personal, ya que si tuviera información al respecto la hubiera puesto a disposición de los tribunales.

En esta línea, se ha mostrado convencido de que el presidente de Caja Segovia, Atilano Soto, uno de los consejeros imputados, no tiene implicación directa en los supuestos delitos que se hayan podido cometer en relación con Bankia, aunque ha señalado que sí "debería salir a tranquilizar a los impositores".

El ex consejero de Caja Segovia, quien dimitió de este cargo en diciembre por la falta de transparencia de la entidad acerca de las retribuciones a sus directivos, cree necesario que alguien dé las explicaciones pertinentes, con coherencia, rigurosidad y datos en la mano. En este sentido, ha subrayado que Atilano Soto tiene información y puede hablar de reuniones, contactos y posibles manipulaciones.

Arahuetes ha puesto como ejemplo las negociaciones de Caja Segovia con Banca Cívica, durante las cuales existía una cláusula que imposibilitaba legalmente hablar o negociar con otros. En este marco, ha dicho, el mismo día y a la misma hora se informó de que la unión con este SIP no interesaba y que la opción de unirse a Caja Madrid, con la que ya prácticamente estaba cerrada la negociación, "era la mejor del mundo".

El regidor ha criticado que entonces no hubiera tiempo ni margen de maniobra y que sobre los consejeros colgara la 'espada de Damocles' en los últimos consejos de administración, durante los que se les decía que si no apoyaban la nueva alternativa la entidad sería intervenida por el Banco de España.

"No había posibilidad legal ni técnica de salir del callejón", ha agregado Arahuetes, quien no obstante ha asumido el cien por cien de la responsabilidad de los consejeros con respecto a las decisiones que se iban tomando, si bien ha matizado que éstas estaban avaladas por los informes emitidos.

Vía judicial

Sobre las imputaciones, el primer edil ha lamentado que el proceso se haya puesto en marcha "por el final" —la vía judicial—, ya que a su juicio hay otros organismos que se tenían que haber implicado, como la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la Fiscalía, el Banco de España o el Parlamento.

Arahuetes ha incidido en que se dieron actuaciones "extrañas" y que siempre le sorprendió que no hubiera iniciativa institucional pública para comprobar qué había pasado cuando se anunció que los 300 millones de beneficios se convertían en 3.000 millones de pérdidas o la necesidad de 24.000 millones para tapar el "agujero" de Bankia, cuantías que ha considerado "salvajadas de dinero" y no "una propinilla".

"Que alguien nos lo explique, hay muchas personas que han perdido mucho", ha expresado en alusión a los accionistas, al tiempo que ha apuntado que se debía haber investigado primero quién se ha beneficiado de esa sobrevaloración para sacar después responsabilidades y acudir a los juzgados en caso de haberse incurrido en delito.

"La vía judicial no es la más adecuada, aunque sí ha sido la única", la lamentado el alcalde, quien ha advertido de que ahora no habrá posibilidad de que nadie interfiera en un proceso que, según ha dicho, tardará años y años en dilucidarse.

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