La Guardia Civil, en el marco de la operación 'Palillo' llevada a cabo en el País Vasco, Burgos y Cantabria, ha desarticulado una organización delictiva que actuaba principalmente en la mitad norte de la geografía nacional. En esta operación han sido detenidas 34 personas e imputadas otras 10, todos ellos integrantes de una organización especializada en falsificación de documentos y robos de diversa índole, desde maquinaria pesada y grandes cantidades de cobre y otros metales, hasta grandes hurtos en establecimientos comerciales.

Según ha informado la Delegación del Gobierno, la operación, dirigida por el Juzgado de Villarcayo (Burgos), se inició a raíz de una investigación de dos robos con fuerza en empresas del sector metalúrgico cometidos en esa provincia.

Después de más de un año de investigaciones, se constató la existencia de un grupo delictivo perfectamente organizado y compuesto en su mayoría por ciudadanos del Este, distribuidos en diferentes ramas especializadas en la comisión de distintos tipos de delitos como son el hurto en perfumerías de productos de alta gama, el robo de material metálico en empresas, estafas a operadoras de telefonía móvil, falsificación de documentaciones personales, clonación de tarjetas de crédito, robo de vehículos, estafas a entidades de crédito, defraudación a la Hacienda Pública, robos en viviendas y en ikastolas.

Este grupo se dedica a la falsificación de todo tipo de documentaciones de identidad de diversas nacionalidades, permisos de conducir, nóminas, certificados de empadronamiento, documentaciones para amparar vehículos sustraídos, facturas falsas para la defraudación a la Hacienda Foral de Vizcaya en las reclamaciones de IVA y tarjetas de minusválidos entre otros, hasta superar más de 800 casos de actividades con documentaciones falsas.

Realizaban las falsificaciones "por encargo", confeccionando documentos desde una nómina para aparentar solvencia en el alquiler de un piso hasta crear una nueva identidad para una persona con antecedentes policiales con el fin de dificultar la acción policial y judicial, consiguiendo identidades "limpias" con las que continuar su actividad criminal.

En varios casos, con estas documentaciones falsas, alquilaban vehículos y maquinaria pesada, sin entregarlos a la finalización del contrato y amparándolos de nuevo con documentaciones también falsificadas. El destino final dado a los vehículos sustraídos eran países del Este de Europa, donde se han recuperado seis de estos vehículos.

También ha quedado constatado la relación de parte de este grupo con una chatarrería vizcaína, cuyos titulares también han sido detenidos en la entrega de material sustraído, al igual que a un vigilante de seguridad de un polígono industrial que proporciona información y facilitaba la comisión de los robos de las empresas que vigilaba, desconectando alarmas y permitiendo el acceso a las mismas.

Las estafas a operadoras de telefonía y entidades de crédito consistían en la adquisición de tarjetas de telefonía de una compañía distinta a la que se pretende estafar, solicitando a continuación la portabilidad (cambio de operadora) o el alta de línea de Internet a nombre de las identidades falsas confeccionadas, obteniendo a cambio teléfonos de alta gama y ordenadores portátiles. Del mismo modo solicitaban préstamos que nunca devolvían a entidades de crédito con identidades falsas.

Durante la investigación se ha colaborado en el intercambio de información con el Cuerpo Nacional de Policía, Ertzaintza y Policías locales de Bilbao y Amurrio (Álava), Hacienda Foral de Vizcaya y Europol e Interpol para gestiones policiales con Austria, Hungría, Rumanía y Corea del Sur.

En relación con esta operación se han practicado 34 detenciones (cinco de nacionalidad española, dos de Bolivia y 27 de Rumanía) en Cantabria y el País Vasco, así como 10 imputaciones por la comisión de 800 delitos de falsedad documental, 23 delitos de robo/apropiación indebida de vehículos/maquinaria pesada, 44 estafas a operadoras de telefonía, 41 estafas a entidades de crédito, 12 robos en empresas del metal, 31 delitos de receptación, 12 delitos continuados de hurto, tres delitos continuados de falsedad documental para la defraudación a la Hacienda Foral, seis robos en establecimientos comerciales, viviendas e ikastolas, dos delitos de falsificación de moneda (clonación de tarjetas), un robo de placas de matrícula y seis delitos de usurpación de estado civil.

Consulta aquí más noticias de Valladolid.