La ex alcaldesa de Marbella (Málaga) Marisol Yagüe y su ex teniente de alcalde Isabel García Marcos ya pueden ducharse y dormir en casa. Eso sí, están en libertad bajo fianza. Ayer, a las 20.00 horas, abandonaron la cárcel de Alhaurín de la Torre en medio de un gran revuelo después de pagar los 60.000 euros que les impuso el juez Miguel Ángel Torres, el mismo que las metió entre rejas hace más de cinco meses por presuntos delitos de cohecho, prevaricación y alteración del precio de las cosas.

Yagüe salió de la prisión sin abrir la boca, mientras que García Marcos habló ante los periodistas negando que hubiera metido la mano en la caja municipal. «Esto no va a poder conmigo. Es un gran error porque nunca me he movido de mi posición ideológica», insistió.

Más discreta fue la salida del ex concejal de Transportes Victoriano Rodríguez, al que el juez también dejó libre con idéntica fianza.

Las familias de los tres imputados en el caso Malaya lograron reunir el dinero en pocas horas. «Fue relativamente fácil porque mucha gente ha colaborado», dijo el letrado de Yagüe, Pablo Luna.

Además del dinero, los tres tuvieron que entregar sus pasaportes y no podrán salir del país. Aun así, para el juez ha desaparecido el riesgo de fuga por el tiempo que ha transcurrido, aunque considera que persisten «indicios de criminalidad».

Quien no podrá salir de momento de su celda es el ex alcalde Julián Muñoz. Hace dos días, Torres ratificó su prisión, después de evaluar el recurso presentado por su defensa para lograr la libertad.

Estudian la libertad de otros tres

La Audiencia de Málaga decide hoy si concede la libertad a los empresarios Carlos Sánchez y Andrés Liétor y al ex edil marbellí Rafael Calleja, también detenidos en la operación Malaya. Asimismo, se revisarán los autos en los que se dictó prisión para García Marcos y Victoriano Rodríguez, aunque hayan salido en libertad bajo fianza. Por su parte, el presidente de la gestora marbellí, Diego Martín Reyes, afirmó ayer que «la ciudadanía no va a entender» las excarcelaciones. «Son delitos muy graves que han generado una importante alarma social», recalcó.