Al Qaeda capta una media de tres jóvenes musulmanes al mes, nacidos o criados en España, la mayoría en Cataluña, para que actúen como kamikazes en Irak o para que reciban entrenamiento terrorista en Afganistán, Bangladesh, Pakistán, Yemen y Somalia, según informó el sábado el diario 'El Periódico de Catalunya'.

El responsable de la Brigada de Información del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) declaró que, al año, "la cifra de muyahidines españoles oscila entre las 30 y 40 personas que desaparecen de entornos radicales y a las que se detecta en Irak o en rutas hacia países con campamentos terroristas".

Los reclutados son mayoritariamente jóvenes con problemas de marginación y desarraigo.

Los reclutadores son salafís llegados de Francia y Bélgica, "que funcionan de forma itinerante por todo el territorio español", explicó un responsable de la lucha antiterrorista.

Éstos se encargan de captar muyahidines, principalmente mediante contacto directo o vía internet.

Los reclutados son mayoritariamente jóvenes con problemas de marginación y desarraigo.

Según desveló un agente extranjero al diario, como los reclutados en España carecen de formación militar, conocimiento de explosivos o de guerrilla urbana, principalmente "se les manda para acciones kamikaze".

Además, un agente secreto extranjero aseguró que "Catalunya es el lugar de origen de muchos de ellos, debido sobre todo a la influencia que círculos radicales salafís tienen en esa región".

Tras el adoctrinamiento inicial la red gestiona su traslado a Irak o, si la persona está especialmente capacitada, a un campo de entrenamiento.

Desde Ceuta y Melilla, células extremistas paquistaníes consiguen billetes de avión desde Málaga, vía Londres o París, hasta Siria, Turquía o Arabia Saudí.

Una vez allí los reclutados tienen acceso a Irak.