'Caso Bankia': una inyección estatal histórica que ha sido la puntilla de la crisis bancaria

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri.
El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri.
EFE

El plan de saneamiento de Bankia, puesto en marcha después de que el Estado decidiera inyectar 19.000 millones de euros, que se suman a los 4.465 millones que recibió en 2010, ha abocado al sistema financiero español a un rescate bancario.

Tras su nacionalización, la matriz de Bankia (BFA) reformuló sus cuentas de 2011, y admitió unas pérdidas consolidadas en ese año de 3.318 millones de euros. A esta noticia siguieron los desplomes en el parqué español, que sumados a una prima de riesgo disparada por encima de los 500 puntos básicos, acentuaron la desconfianza y las especulaciones sobre que España podría pedir ayuda al fondo de rescate europeo. Con los rumores llegaron las negaciones por parte de diferentes miembros del Ejecutivo. Tanto Rajoy como De Guindos descartaron en repetidas ocasiones el rescate a la banca española.

De ahí que Bruselas urgiese al Gobierno español a presentar cuanto antes el plan de recapitalización para Bankia: "Lo que no se puede hacer es mantener esta incertidumbre. Nadie puede esperar que a la luz de estos resultados negativos de algunas entidades bancarias los mercados reaccionen con euforia. Por lo tanto cuanto antes se eliminen incertidumbres, mejor", señaló el portavoz de Asuntos Económicos y Monetarios de la Comisión Europea, Amadeu Altafaj.

Dinero a fondo perdido

El propio presidente de la entidad, José Ignacio Goirigolzarri, lo ha dejado claro: los 19.000 millones que inyectará el Estado en julio no se consideran una ayuda ni un préstamo, sino una aportación a fondo perdido. Cuanto mejor sea la gestión posterior, más se podrá recuperar cuando la entidad salga a la venta.

"No estamos hablando de ayudas, estamos hablando de aportación de capital a fondo perdido", ha matizado Goirigolzarri. "No hay que devolver nada, hay que crear valor", aclarando que el rescate de Bankia no se hará préstamos del fondo de rescate bancario (FROB) ni con bonos convertibles contingentes (cocos) y sí con ampliaciones de capital.

Goirigolzari ha confiado además en que el nuevo plan estratégico de la entidad iniciará un proceso "lógico" de desinversión de sus participadas a precios de mercado, como Mapfre, Iberdrola o IAG. Eso sí, garantizó que la venta de esta cartera de inversiones no se producirá "de hoy a mañana". El presidente de Bankia aseguró que el grupo dispone de unas coberturas que le permiten afrontar el futuro "con solidez", y añadió que el objetivo es alcanzar un capital principal de 9,5%.

Una empresa con pérdidas

Bankia reconoció en un primer momento haber cerrado el año pasado con unas pérdidas de 2.979 millones de euros, pese a que la propia entidad anunció beneficios de 309 millones en febrero, cuando la entidad no había sido aun nacionalizada ni las cuentas habían sido auditadas. Las dudas sobre la gestión de su cúpula llevó a la renuncia masiva de los 16 consejeros procedentes de las cajas de ahorro.

La matriz de Bankia, BFA, elevó las pérdidas del grupo tras reformular sus cuentas de 2011 y admitió unas pérdidas consolidadas en ese año de 3.318 millones de euros.

Objetivo: aumentar el capital

La inyección pública tiene un objetivo, que BFA-Bankia sea más solvente. Se destinarán 15.600 millones para cubrir posibles pérdidas de créditos inmobiliarios y otros 3.900 millones a cubrir pérdidas por la venta de acciones de otras compañías. Además, Bankia llevará a cabo durante este año una ampliación de capital de 12.000 millones, por lo que la entidad contará con nuevo accionariado.

No afecta al déficit, por ahora

La inyección pública a BFA-Bankia no afectará, en principio al déficit del Estado, ya que se efectuará, previsiblemente, con el dinero recaudado en las subastas tradicionales del Tesoro. La información llegó después de que el Financial Times publicara que el BCE rechazaba el plan de capitalizar Bankia mediante bonos soberanos españoles canjeables por dinero en el banco europeo. De Guindos desmintió la información del Financial Times y dijo que la inyección de capital del Estado en Bankia no se pagará con títulos de deuda sino en efectivo.

Los ahorros, seguros

Una vez más, hay que reiterar que los depositantes de Bankia están tan seguros o más que los de cualquier otra entidad. Las cuentas están garantizadas por el Estado hasta 100.000 euros por cada cliente.

Otro tema son los accionistas o dueños de participaciones preferentes. Precisamente sobre este último punto, los gestores de BFA-Bankia se comprometieron ayer a encontrar una solución para los usuarios antes de un mes.

La asociación de usuarios de banca Adicae ha asegurado que la intervención del nuevo e "ilegítimo" presidente de Bankia "constituye una auténtica tomadura de pelo hacia los cientos de miles de depositantes reconvertidos con engaños en pequeños accionistas", que solo interesan "por su capacidad para tapar los agujeros de Bankia".

Magnitud del rescate

Los últimos presupuestos generales del estado, presentados por el ministro Cristóbal Montoro en el Congreso a primeros de abril, sufrieron un recorte de 27.300 millones de euros, el mayor de la democracia, mientras tanto el Estado acomete el mayor rescate bancario de la historia, con una inyección de 23.465 millones. La ayuda a Bankia es más de dos veces superior del ajuste previsto por los recortes en Educación y Sanidad para 2012, cifrada en 10.000 euros.

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