La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó hoy de que el 60% de los hospitales del Líbano, atacado desde el pasado 12 de julio por Israel, "terminarán la semana sin funcionar, si en los próximos días no tienen acceso a combustible".

"La OMS urge a todas las partes a garantizar el suministro seguro de carburante como un
asunto de absoluta prioridad", reclamó la organización con sede en Ginebra a través de un comunicado, en el que recuerda que la energía es fundamental para que funcionen "los quirófanos, las incubadoras o los refrigeradores donde se guardan vacunas o insulina".

Según la información de la que dispone la OMS, "si en los próximos días los hospitales y otros centros sanitarios no reciben combustible, más de la mitad no podrán mantenerse operativos al final de la semana y la situación será mucho peor la semana próxima".

El Líbano cuenta con 12.000 camas hospitalarias y cada centro necesita una media de ochenta litros de carburante a la semana para obtener energía eléctrica, de acuerdo con los datos de la organización internacional.