Tras dos años de investigación, Del Olmo concluyó el pasado abril que los atentados del 11-M - en los que murieron 191 personas y unas 2.000 resultaron heridas - fueron perpetrados por una célula islamista inspirada, pero no dirigida, por Al Qaeda.

Del Olmo acusó a Jamal Zougam, Rabei Osman el 'Egipcio', Hassan el Hasky, Yousef Belhadj y Abdemaid Bouchar de 191 asesinatos y de 1.755 en grado de tentativa, mientras que otros 23 imputados fueron procesados por colaboración.

El juez ha desestimado la petición de la fiscalía de que Basel Ghalyoun fuera considerado autor material, por lo que será procesado por un delito de integración en organización terrorista.

Nueve de los procesados son españoles. Entre ellos, José Emilio Suárez Transhorras, ex minero que proporcionó los explosivos, por lo que se le imputa también la muerte del agente policial que falleció en el piso de Leganés en el que se inmolaron siete extremistas un mes después del atentado.

Todos están acusados de tráfico, tenencia, suministro y depósito de sustancias explosivas.

Respecto a la financiación de los atentados, el juez dice en el auto notificado el viernes que se financiaron a través del tráfico de drogas y del dinero aportado por algunos de los miembros de la célula.

Dada la complejidad del caso y el número de implicados, sin precedentes en España, el juicio podría no empezar hasta la primavera de 2007, pero algunos medios apuntaban que podría comenzar en otoño y celebrarse en un cine alquilado y acondicionado.