Fallece Schiavo tras una batalla legal por el derecho a morir
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'Terri Schiavo falleció hace unos momentos', dijo Paul O'Donnell, un monje franciscano y asesor espiritual de los padres de la mujer, Bob y Mary Schindler, quienes estuvieron enfrascados durante siete años en una batalla judicial contra el esposo de Terri para mantenerle con vida.

Schiavo murió horas después de que el Tribunal Supremo rechazara otra apelación de última hora de sus padres para que le volvieran a insertar la sonda de alimentación que le mantenía con vida.

Schiavo se hallaba en lo que, según el criterio aceptado por los tribunales, era un 'estado vegetativo permanente' desde que sufriera un ataque cardíaco en 1990, que impidió que llegara suficiente oxígeno al cerebro y esto causó daños irreparables.

Los tribunales favorecieron siempre a su esposo y guardián legal, Michael Schiavo, en lo tocante a que ella no hubiera querido vivir así y que deberían dejarla morir.

Michael Schiavo estaba con su esposa cuando ella murió poco después de las 09:00 de la mañana (1400 GMT) en un centro en la localidad de Pinellas Park, Florida, donde era atendida.

Ni él ni su abogado hicieron declaraciones de inmediato.

Algunos partidarios de los padres de Schiavo reaccionaron agriamente.

'Esto no es sólo una muerte con toda la tristeza que conlleva. Esto es un asesinato', dijo Frank Pavone, sacerdote católico que visitó a Schiavo poco antes de que falleciera.

'Y por eso no sólo lloramos que Terri haya fallecido, sino lloramos que nuestra nación haya permitido una atrocidad como esta, y rezamos para que no vuelva a ocurrir nunca más'.

Los Schindler se ganaron el apoyo de activistas cristianos conservadores, en contra del aborto y defensores de los minusválidos, así como de políticos republicanos.

El Vaticano dijo que la muerte de Schiavo había sido causada por una inaceptable 'violación de la naturaleza sagrada de la vida'.

El portavoz principal del Vaticano, Joaquín Navarro-Valls, dijo: 'Se ha interrumpido una vida (...) se adelantó una muerte arbitrariamente'.

Un pequeño grupo de manifestantes que había mantenido una vigilia fuera del centro pidiendo que Schiavo fuera mantenida con vida, sollozaron y rezaron cuando se anunció el fallecimiento. Luego cantaron himnos religiosos.

Pavone dijo que los padres de Schiavo fueron sacados de la habitación unos 10 minutos antes de que la mujer falleciera porque iban a examinarla y, además, Michael Schiavo iba a visitar a su mujer.

'CRUELDAD DESPIADADA'

'Bobby Schindler, su hermano, dijo: 'Queremos estar en la habitación cuando ella muera'. Por su parte, Michael Schiavo expresó: 'No, no pueden'. Así continuó su despiadada crueldad hasta él último momento', según Pavone.

Los Schindlers pudieron llevar su caso ante los tribunales federales después de que el Congreso aprobara una ley especial dándole jurisdicción a estas sobre un tipo de caso que tradicionalmente era terreno de tribunales estatales. Incluso, el presidente, George W. Bush, interrumpió sus vacaciones para firmar la ley.

Pero los esfuerzos políticos que según las encuestas de opinión resultaron ampliamente impopulares, no lograron su cometido después de que los jueces federales en todas las instancias rechazaron la petición de los padres de reinsertar la sonda a través del ombligo de la mujer.

/Por Jane Sutton/.*.