La propuesta de convertir para residentes los aparcamientos rotatorios del centro ha sido la puntilla. El comercio teme por su supervivencia y está dispuesto a denunciar el plan peatonal del Ayuntamiento ante las más altas instancias. Por ello, estudian con la oposición llevar el problema tras el verano hasta el Congreso de los Diputados.

Ni Alfonso XII ni Baños ni Amor de Dios ni Trajano. Según el Plan General de Ordenación Urbana, la peatonalización afectará a todo el casco histórico de la ronda hacia dentro. «17 kilómetros de calles sin tráfico», denuncian los comerciantes con los planos del PGOU en las manos.

Según el plan, ni siquiera los autobuses podrán entrar. Dejan la movilidad del casco histórico en manos del Metrocentro que, por ahora, acaba en Plaza Nueva; la Línea 2 del Metro, que no tiene fecha de puesta en marcha, y una red de microbuses.

Andar de un lado a otro

Los coches se quedarán en parkings rotatorios alrededor del centro: 5 con 2.780 plazas. Menos de los previstos inicialmente. Para residentes del casco quedarían la mayoría de los rotatorios actuales y otros 20 más que propone el PGOU bajo los nuevos equipamientos (con 5.500 plazas).

El comercio denuncia que no existen precedentes en la eliminación de aparcamientos rotatorios y no entiende que se haga en Sevilla, ciudad que tiene el casco histórico más grande de toda Europa.

Expropian Albareda en octubre

El Ayuntamiento confirma que en octubre comenzarán los trámites para expropiar el primer aparcamiento rotatorio: el de Albareda. Pasarán las 230 plazas rotatorias a ser para residentes. Así se eliminará totalmente el tráfico de la calle Zaragoza. En 2007 comenzarán a rescatar el resto: Santa Angela, Escuelas Pías, La Magdalena y El Duque-La Gavidia.

Aparcamientos

«No tiene sentido»

En mitad de las negociaciones con uno de los aparcamientos, el Ayuntamiento anuncia la expropiación. «No tiene sentido», comentan varios de los dueños de parkings.

Comerciantes

«No negocian»

Los comerciantes del centro denuncian que el Ayuntamiento «no negocia», les impone. «Se creen en posesión de la verdad», afirman.