El juicio contra una mujer que, estando bajo los efectos del alcohol, intentó matar a su madre al prender el colchón en el que estaba durmiendo ha concluido con un acuerdo entre el Ministerio Fiscal y la defensa por el que se le condena a cinco de prisión por un delito de asesinato en grado de tentativa. Sin embargo, la pena será suspendida a cambio de que la acusada continúe con el tratamiento contra su alcoholismo que está recibiendo.

Así lo ha avanzado a los medios de comunicación Europa Press el abogado de la defensa tras la conclusión del juicio, que se ha celebrado en la Sección Tercera de la Audiencia de Cantabria y en el que la mujer ha reconocido los hechos que le imputa el Ministerio Fiscal.

En el juicio, sólo se ha podido escuchar a las dos médicos forenses, que han confirmado que, en el momento en que habían ocurrido los hechos, la acusada se encontraba bajo los efectos del alcohol.

Aunque las dos forenses han reconocido que inmediatamente después de los hechos no se realizó a la mujer ningún exámen médico para verificar si se encontraba bajo los efectos del alcohol, han considerado que el estado de la mujer parecía "evidente" a la vista del testimonio de la madre y del policía local que acudió al lugar tras el intento de asesinato.

Han explicado que la madre había manifestado que su hija había estado "todo el día ingeriendo alcohol" y el policía señaló que la mujer presentaba comportamientos compatibles con una intoxicación etílica.

De hecho, en su única intervención en el juicio, justo antes de concluir, la acusada se ha limitado a afirmar: "Había bebido mucho y no sé más".

La intoxicación etílica ha sido considerada como atenuante y circunstancia "semieximiente", si bien, por otra parte, pesa la agravante de parentesco, dado que a la que intentó matar fue a su madre.

Según ha explicado el abogado defensor, el problema de alcoholismo de la mujer había sido acreditado años antes de que sucedieran los hechos por los que se la condena y ya se encuentra en tratamiento desde hace tiempo, sin que se hayan detectado recaídas. Para que la pena de 5 años de prisión quede suspendida está pendiente la emisión del informe psquiátrico de la acusada.

Los hechos

Los hechos sucedieron en agosto de 2010, cuando la acusada, que previamente había estado bebiendo, entró en el dormitorio de su madre en una vivienda en Santander, y quemó, con la llama del mechero al máximo, el colchón por tres zonas distintas.

La cama empezó a arder, pero la madre se despertó y abandonó el inmueble, pidiendo ayuda a vecinos y policía. Los bomberos sofocaron el fuego sin que produjera daño alguno al edificio o sus vecinos.

La víctima sufrió quemaduras de segundo grado en la mano, y distintas lesiones.

Son unos hechos que la propia acusada ha admitido, y por los que se le pide una condena de cinco años de prisión, aplicando el agravante de parentesco.La madre ha renunciado a la indemnización.

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