El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica este lunes, 16 de abril, la resolución de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria por la que se declaran los Torreones de Cartes como Bien de Interés Cultural, en la categoría de monumento.

La declaración afecta a la antigua fortaleza de Cartes, que presenta una planta casi cuadrada y que fue levantada sobre el Camino Real, así como al entorno de la construcción, según la resolución, consultada por Europa Press.

Los cuerpos de habitación, de planta rectangular y gruesos muros, se disponen a ambos lados del camino y se unen en sus extremos norte y sur con unas estructuras de arcos apuntados y bóvedas de cañón rebajado de seis metros de fondo.

Por su parte, los arcos exteriores se doblan con otros interiores de manera que, entre ellos, se podían deslizar portones levadizos. De este modo, se permite el tránsito por el camino bajo estos dos tramos abovedados y, a su vez, se configura un patio en la parte central del edificio.

Desde el patio se accede a los cuerpos oriental y occidental por unas puertas centradas con arco apuntado, de grandes dovelas. Sobre cada arco se dispone el campo de un escudo sin labrar.

En cada uno de los cuatro macizos donde descargan las bóvedas y arcadas de los dos pasos abovedados, se disponen unos pequeños habitáculos cubiertos con bóveda de cañón apuntada. Se accede a cada uno de ellos desde el interior de los torreones, descendiendo y pasando por un pequeño hueco cerrado con arco apuntado.

Hasta los primeros años del siglo XX el edificio mantenía su estructura de dos recintos, paralelos al camino, cerrados con gruesos muros y unidos por los dos pasos abovedados; albergando en el interior de cada uno de ellos dos construcciones de tres plantas de altura con un pequeño patio central empedrado. Las plantas inferiores se destinaban a almacenes y establo y las superiores a vivienda.

De la primitiva construcción medieval se conserva toda la estructura del muro hasta la altura de seis metros, donde se dispone una hilada de sillares labrados que recorre todo el perímetro de edificio.

Aún en el siglo XVI se documenta la existencia de un alcaide en la fortaleza, aunque a partir de entonces, sus funciones no eran las militares sino simplemente las de administrador de las propiedades del marqués de Aguilar.

Puntualmente los torreones de Cartes tuvieron una función militar en conflictos contemporáneos como la Guerra de la Independencia, las Guerras Carlistas y la Guerra Civil.

Consulta aquí más noticias de Cantabria.