Charlene y Alberto de Mónaco
Charlene y Alberto de Mónaco, en el Baile de la Rosa. GTres

El Baile de la Rosa es sin duda la fiesta más glamurosa de la monarquía europea, y el sábado pasado Mónaco no decepcionó.

Para la exnadadora sudafricana Charlene, se trataba de su primer Baile de la Rosa como princesa, un papel que ejerció a la perfección y para el que contó con la complicidad de su cuñada, la princesa Carolina, anfitriona de este evento, que pareció darle el relevo al acudir juntas al mismo. El marido de Carolina, Ernesto de Hannover, brilló por su ausencia, lo que parece confirmar su separación de facto.

Carolina y Charlene optaron por un look años sesenta, a tono con la temática de la fiesta (Londres en esa década). Charlene deslumbró en la fiesta, pero tuvo que compartir protagonismo con su sobrina Carlota Casiraghi, fresca y juvenil con un modelo de Chanel que movió por la pista de baile con sus amigas.

A ritmo de rock

 Después de la cena, el evento contó con la actuación del ex-novio de Kate Moss, Pete Doherty, que cantó varias canciones. También actuaron Miles Kane, Imelda May y The Hype.

Nadie se quedó sin bailar.   Los hijos varones de Carolina, los príncipes Andrea y Pierre, acudieron con sus respectivas parejas, Tatiana Santo Domingo y Beatriz Borromeo. Sin embargo, la Princesa Carlota, que cortó con su novio de toda la vida Alex Deliah, y que ha comenzado un nuevo romance con Gad Elmaleh, no quiso que le acompañara.

Del coste de la entrada de los asistentes se logró reunir 350.000 euros, que irán a la Fundación 'Princesa Grace de Monaco', creada en 1964 por la Princesa Gracia.