'Gauguin & Me'
'Gauguin y yo', un cuadro que el artista Kevin Hosseini (1994) pintó con nueve años Kevin Hosseini

Con pinturas, dibujos y collage, más de 50 creadores autistas de todo el mundo permiten, a partir de la sensibilidad artística, mostrar su perspectiva del mundo. La editorial neoyorquina Mark Batty edita por primera vez en tapa blanda Drawing Autism (Dibujando el autismo) una recopilación de obras que explora el arte y la expresión personal de niños y adultos diagnosticados con el espectro de trastornos del autismo.

Jill Mullin, educadora y estudiosa del comportamiento, recopiló los trabajos y entrevistó a los autores, algunos de renombre y con una larga trayectoria como Jessica Park, Gregory Blackstock o Ping Lian Yeak; otros, personas que utilizan el arte como terapia y comunicación.

La reedición coincide con la polémica desatada en España en enero de este año, cuando los padres de niños autistas consiguieron que la Real Academia Española prometiese formalmente que modificaría la acepción de autismo de su diccionario y modificaría la que alude a "la incapacidad congénita de establecer contacto verbal y afectivo con las personas". La RAE sustituirá la definición por "trastorno del desarrollo que afecta a la comunicación y a la interacción social, caracterizado por patrones de comportamiento restringidos, repetitivos y estereotipados".

Una de cada 10.000 personas

No existen pruebas de su carencia de sentimientos, sino que experimentan dificultades para manifestar la sensibilidad o la expresan de un modo diferente. Las obras que recopila Drawing Autism son además una prueba visual de la gran diferencia entre un diagnóstico y otro y de la amplia variedad de grados de autismo.

Mullin declara que el arte de los autistas presenta de modo apabullante temas como el aislamiento, la expresión, la interacción humana, la repetición y la propensión a fijarse en los detalles. Por otro lado las obras tienen un carácter propio al ser reflejos sinceros de los intereses y las obsesiones.

Las obras tratan el aislamiento, la interacción humana, la repetición...Se calcula que cuatro de cada 10.000 personas tienen algún grado de autismo, un trastorno difícil de diagnosticar por la variedad de criterios a tener en cuenta. Desde los años 90 se han incrementado los casos sin que se pueda establecer una causa del aumento. Algunos expertos señalan a factores genéticos y medioambientales, mientras otros apuntan a una mayor precisión a la hora de detectar el autismo.