El Centro de Investigación y Experimentación en Truficultura (CIET) de la Diputación va a prestar nuevos servicios en todas las fases del proceso de este cultivo, tal y como se ha abordado hoy en el Pleno de la Diputación que ha aprobado el reglamento de gestión y sus correspondientes tasas.

"Son -los servicios- muy demandados por el sector y no se prestan por ninguna otra entidad", ha explicado el diputado de Innovación Local y Tecnología, Luis Gutiérrez, su utilidad para "apoyar y orientar a todos los interesados tanto en el análisis, como en el seguimiento y evaluación de cualquier plantación trufera".

A la labor de formación y asesoramiento gratuito que ya se desarrolla desde el Centro de Truficultura, se sumarán servicios como el de identificación de trufas en fresco que permite diferenciar la tuber melanosporum frente a otros hongos, mientras que el análisis previo del grado de micorrización de las plantas puede garantizar que el punto de partida sea el correcto.

También se pondrán a disposición de truficultores y particulares otros dirigidos al seguimiento de las plantaciones, en los que mediante la extracción de raíces de los árboles y sin tener que esperar a que la parcela entre en producción, se podrá saber su buena o mala evolución.

"Lo que queremos ahora es centrarnos en consolidar y hacer más productivas las plantaciones que ya tenemos en la provincia", ha manifestado Gutiérrez en referencia a un sector que ya cuenta con unas 900 hectáreas.

Como continúa el responsable de Innovación Local, los nuevos servicios "no solamente van dirigidos a los beneficiarios de las subvenciones que cada año destinamos desde la Diputación sino también a los particulares que quieran saber cómo tienen sus plantaciones, para dar esa atención que nos reclaman", ha señalado Gutiérrez. INVESTIGACIÓN

El CIET, que tiene su sede en la Ribagorza, en Graus, también tiene abiertas varias líneas de investigación tanto a corto como a largo plazo de cara a optimizar el rendimiento del cultivo de la trufa negra. Ya se han realizado bioensayos y se ha puesto en marcha un sistema molecular de certificación de planta micorrizada.

Las acciones con mayor recorrido están vinculadas a la parcela experimental con que cuenta el Centro. Allí se quiere evaluar el efecto de diferentes parámetros como el riego, la poda, la flora como acompañamiento, o los aportes de esporas de trufas mediante pozos.

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