El Gobierno de Gibraltar no tiene reparos en que el Foro de Diálogo con España y Reino Unido se amplíe a representantes de los pueblos de la comarca siempre y cuando el Peñón siga asistiendo a esas reuniones con una delegación propia, separada de la del Reino Unido.

Así lo ha explicado a Europa Press un portavoz del Ejecutivo gibraltareño, en respuesta a la propuesta hecha por el nuevo Gobierno del PP, que ha certificado el fin de las reuniones "tripartitas" del Foro de Diálogo, pero abre la puerta a proseguir la cooperación regional incluyendo en el foro a "autoridades regionales españolas".

"El Gobierno de Gibraltar apoya el Foro Trilateral y está dispuesto a tratar todos los temas de cooperación dentro de él", ha manifestado un portavoz del Ejecutivo que dirige Fabian Picardo.

El Ejecutivo gibraltareño no ve problema en que a las reuniones del Foro asistan representantes de la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar porque, explica, "quien compone la delegación española es un asunto del Gobierno español".

De la misma forma, añade, compete a Reino Unido establecer su delegación "y naturalmente el Gobierno de Gibraltar decidirá quién forma su delegación".

El Foro de Diálogo se creó en 2004 tras la llegada de los socialistas a La Moncloa, que accedieron a que el Gobierno de Gibraltar se reuniera con los Ejecutivos británico y español en la misma mesa, pero con delegación y voz propia, una concesión que el PP siempre criticó.

El objetivo del Foro era avanzar en asuntos de cooperación local, dejando a un lado la cuestión de la soberanía que, en opinión de España, sólo pueden hablar Madrid y Londres.

Entre los acuerdos alcanzados por este marco de cooperación destaca el del uso conjunto del aeropuerto —situado en el istmo, territorio ocupado ilegalmente por Londres puesto que no se cedió en el Tratado de Utrecht— o la decisión de abrir un Instituto Cervantes en el Peñón.

Bloqueado desde 2010

El Foro lleva bloqueado desde finales de 2010, cuando la entonces jefa de la diplomacia española, Trinidad Jiménez, lo apartó de sus prioridades en un momento en que el Gobierno de Gibraltar que dirigía Peter Caruana insistía en introducir el tema de la soberanía en las discusiones del foro, según denunciaba España.

Con la llegada al PP al Gobierno, el nuevo ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha fijado posiciones.

Ha reclamado a Londres reanudar las conversaciones sobre soberanía —congeladas desde 2002— y ha denunciado que la negativa británica a reanudar esas negociaciones sin el consentimiento de Gibraltar contraviene el Tratado de Utrecht y el Proceso de Bruselas, el marco bilateral creado por los dos países en 1984 para avanzar en el contencioso.

En paralelo, ha ofrecido proseguir la cooperación regional pero no con el modelo de las reuniones tripartitas, sino ampliando el Foro a "autoridades regionales españolas", tal y como ayer trasladó al secretario de Estado británico para Europa, David Lidington, de visita en Madrid.

El departamento que dirige García-Margallo se ha comprometido a enviar al Foreign Office una propuesta formal para modificar el formato del actual marco de cooperación regional.

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