Bobby Fischer viaja a Islandia tras ser liberado en Japón
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La liberación pone fin a una saga de ocho meses que comenzó cuando Fischer, de 62 años, fue arrestado en Japón en julio del año pasado por viajar con lo que las autoridades estadounidenses consideraron un pasaporte que carecía de validez.

El ajedrecista podría haber ido a la cárcel en Estados Unidos, donde es buscado por violar las sanciones contra la ex Yugoslavia por jugar una partida de ajedrez allí en 1992.

El parlamento islandés concedió a Fischer la nacionalidad el lunes, abriendo la puerta para que el ajedrecista se establezca en Islandia, donde ganó el título mundial en 1972 en una partida que se disputó todavía en plena Guerra Fría frente al campeón soviético Boris Spassky.

Fischer ha utilizado una serie de acciones legales para luchar contra la deportación a Estados Unidos, como pedir estatus de refugiado, renunciar a su nacionalidad estadounidense y revelar sus planes de matrimonio con su compañera Miyoko Watai, cuatro veces campeona de ajedrez de Japón.

El famoso ajedrecista, vestido con una gorra de béisbol oscura y una larga barba blanca que se dejó crecer cuando estuvo detenido, fue liberado de un centro de detención del noreste de Japón y llevado en un vehículo de la embajada de Islandia al aeropuerto de Narita.

'Esto no fue un arresto, fue un secuestro. Todo fue cocinado por (el presidente estadounidense George W) Bush y (el primer ministro japonés) Koizumi. Son criminales de guerra. Ambos deberían ser colgados', dijo Fischer a la prensa al llegar al aeropuerto.

El abogado de Fischer contó que él y sus seguidores habían brindado por su liberación con cerveza mientras esperaban para abordar el avión.

Fischer, un hombre acostumbrado a generar polémica, elogió los ataques del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos y aunque su madre es de origen judío generó controversia con declaraciones antisemitas.

/Por Elaine Lies/.*.