'Exploration rationnelle des fonds sous-marins : l’arrivée', 2006
Ramette está en realidad de pie sobre una plataforma situada bajo el agua © Philippe Ramette

La primera impresión al ver las fotos de las obras de arte del francés Philippe Ramette (París, 1960) es que estamos ante uno de tantos manipuladores digitales de la imagen con buena mano con los programas de software que crean ilusiones. Luego te enteras -como muestra este vídeo- que no hay truco y que las instalaciones del performer presenta situaciones que son absolutamente reales. Entonces alucinas.

Ramette, que lleva desde los años noventa, exponiendo por toda Europa es capaz de poner en solfa todas las leyes de la física. En una foto, camina sobre el agua; en otra, asciende por el tronco de una palmera erguido, es decir, en paralelo al suelo y en vertical al árbol; en una tercera, lee el diario sentado en el fondo del mar...

"Un 'alien' en el arte contemporáneo"

¿Cómo lo hace? En primer lugar, con mucha imaginación. Ramette, que ha sido definido por la crítica como "un alien en el mundo del arte contemporáneo", construye precisos artilugios que le permiten lograr la ilusión de que actúa de modo imposible y contra las leyes de la vida sobre la Tierra.

En una de sus instalaciones aparece dentro de un cubo que flota sobre el mar mientras el artista descansa, en paralelo al agua y aparentemente flotando sobre el aire. Lo cierto es que un soporte de metal camuflado le sostiene en aparente levitación.

Las obras de este discreto performer (siempre vestido de traje, como un anónimo Juan Nadie del siglo XXI), juegan con la idea del aislamiento y desarrollan teorías que ya se adivinan en los títulos de sus instalaciones -muy emparentadas con los ready-made surrealistas-: Objeto para aislarte tú mismo, Objeto para mover montañas, Objeto para viajar en el tiempo...

"No es el objeto lo importante, sino la idea de su posible uso futuro y que va a conllevar eso uso en términos de transformación de nuestras vidas", afirma", afirma Ramette.

Estos días el artista francés participa en la exposición colectiva  Un monde sans mesures (Un mundo sin medidas), que se celebra en el Museo de Bellas Artes Palais Fesch de París.