Daniel Craig: "Soñaba con trabajar con Bardem"

  • Protagoniza 'Los hombres que no amaban a las mujeres'.
  • La película, de David Fincher, se estrena el próximo viernes.
El actor británico Daniel Craig, durante la presentación de la película el pasado miércoles en Madrid.
El actor británico Daniel Craig, durante la presentación de la película el pasado miércoles en Madrid.
E. Buenavista

Es imposible resistirse a Craig: aunque en un primer momento, embutido en un fino jersey gris, impresionen la anchura de sus hombros y el tamaño de sus pectorales, pronto se hace querer. Bromista, educado y muy masculino, el británico es un perfecto Mikael Blomkvist en el cine.

Ya hay una película nórdica de la novela de Larsson. ¿Por qué hacer otra?

No vi la película pero, como 65 millones de personas, leí la novela y me impactó. Cuando me dijeron que la nueva versión sería dirigida por David Fincher, supe que sería excitante. No sé si la palabra es mejorar, pero estaba seguro de que podríamos aportar algo nuevo, y aumentaríamos el número de personas a las que les llegaría la historia.

¿Qué tiene esa historia para fascinar a tanta gente?

Los personajes son maravillosos, sobre todo la relación entre los dos protagonistas. No sé si Lisbeth Salander es un personaje único en la literatura, pero sí muy especial: una chica cuya vida ha sido arruinada pero que, pese a todo, está llena de poder. Ha sufrido maltrato, abusos sexuales, pero su lucha por superar todo eso le hace ser muy especial.

¿Y su personaje, Blomkvist?

Representa la determinación por buscar la verdad. Es muy honesto: eso es, precisamente, lo que le une a Salander. Y la historia de amor es muy original, reveladora y turbulenta.

¿Cómo leyó el libro?

En un principio lo evité. Cuando todo el mundo me recomienda algo con mucho entusiasmo tiendo a alejarme. Pero, en vacaciones, lo encontré tirado por casa y lo leí. Durante 24 horas no hice otra cosa.

Se supone que Blomkvist tiene mucho del escritor, Stieg Larsson: ¿indagó en su vida para interpretar al personaje?

No. Al ver que había tanto material sobre Larsson, supuse que la mayor parte de lo dicho sería falso o estaría desvirtuado, porque por desgracia murió demasiado joven y se le ha mitificado. Pero seguro que tenía cosas de Blomkvist, porque cualquier autor basa sus personajes en sí mismo.

¿Hace usted eso al actuar?

Es imposible no hacerlo. Mi método de interpretación parte de la realidad, de mi realidad, y eso implica usar mis dudas y mis verdades. Mi carácter, muchas veces, se cruza con el de mis personajes. Me pasa leyendo un libro: me identifico con los personajes, encuentro similitudes y los humanizo hasta convertirlos en alguien reconocible. Como Blomkvist, yo también estoy lleno de contradicciones absurdas.

¿Qué piensa de los hombres incapaces de amar a las mujeres?

Me encanta el título español, mucho más que el inglés (La chica con el dragón tatuado). Es más directo. Pero Larsson no habla solo de eso sino, sobre todo, del abuso de poder.

¿Se sentiría atraído por alguien como Lisbeth Salander?

Me gusta que la relación que retrata el libro se base en la honestidad. Ella no tiene dobleces: es un genio, y no se preocupa de gustar a los demás. Él la acepta porque puede serle de gran ayuda, es la compañera ideal para ir a la guerra. ¿Su relación amorosa? No se esconden, van de frente, y lo comparto. Me gusta la gente directa, honesta, que no miente para abusar de los demás u obtener beneficio propio.

¿Cómo fue trabajar con Fincher?

Muy satisfactorio. Es muy colaborativo, le gusta confiar en la gente que le rodea. Eso, como actor, me hizo sentir relajado y acompañado. Además, es maravilloso trabajar con alguien con tanto talento y amor por su trabajo... Aunque la historia sea dura y oscura, el rodaje fue muy divertido.

¿Se considera usted divertido?

La mejor forma de trabajar con otros es bromeando. Cuando hay que estar serio, lo estoy, pero en cuanto podemos relajarnos me encanta meterme con los que me rodean y que ellos se metan conmigo. Así conecto con la gente: bromeando y pasándolo bien.

Usted huye de la prensa rosa, pero su personaje, Mikael Blomkvist, es un periodista. ¿Qué piensa de esta profesión?

Me gusta. El periodismo es una parte muy importante de una sociedad democrática sana, y algunos de mis grandes héroes son periodistas. Pero, como mi personaje, han de tener un código ético, una moral. ¿Que no me gusta que hablen de mi vida privada? Es evidente que, en ocasiones, los periodistas pueden tener un efecto negativo en mi mundo, pero tengo suficientes años como para comprender por qué están ahí.

Dentro de poco volverá a encarnar a James Bond, y tendrá enfrente a un villano de peso: Javier Bardem.

¡Odio a Javier Bardem! ¡Es un actor horrible, no quiero trabajar con él! (risas). Hace dos años le conocí personalmente en una fiesta en Los Ángeles, y él iba con su mujer. Le dije que le admiraba, y le pedí que estuviera en la próxima película de Bond. Bromeando, me dijo que por supuesto... Un tiempo después, cuando Sam Mendes fue elegido para dirigir la película, estuvo de acuerdo. En el guión había un buen papel para Javier. A los productores les pareció perfecto. ¡Así que ahí estará!

¿Fue usted, entonces, el primero en plantearlo?

Sí, era mi primera opción para el villano. Creo que Bardem es uno de los mejores actores del mundo, y soñaba con trabajar con él en la próxima película de Bond. De momento solo hemos rodado una escena, persiguiéndonos por una estación de metro... Pero pronto empezaremos a rodar diálogos, alguna pelea... ¡Y estoy seguro de que ganaré yo!

Mostrar comentarios

Códigos Descuento