Demi Moore
Fotografía de archivo que muestra a Demi Moore a su llegada al estreno del Festival de Cine Internacional de Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) en 2009. Sonza Gabriel / Efe

Tras su ruptura con Ashton Kutcher, lo que más asusta a Demi Moore es imaginarse que al final de su vida pueda pensar que no ha merecido ser amada. Así lo ha manifestado la actriz a su amiga Amanda de Cadenet, durante una conversación que aparecerá en el número de febrero de Harper's Bazaar, según recoge E! Online.

Antes lo que más me asustaba era la idea de ser abandonada Cuando Amanda le preguntó sobre sus grandes miedos, Moore reveló la inseguridad que sentía ante el amor: "Lo que me aterroriza es llegar al final de mi vida y sentir que soy una persona que no ha merecido ser amada, que hay algo malo en mí", respondió.

Asimismo confesó que su mayor temor en el pasado era el ser abandonada: "Antes lo que más me asustaba era la idea de ser abandonada, hasta que alguien me dijo: "Solo los niños pueden ser abandonados. Los adultos, no, porque podemos elegir. Los niños no tienen elección".

La entrevista tuvo lugar una semana después de que la actriz informara de su divorcio con el que ha sido su marido en los últimos seis años y fue la primera ocasión en la que Demi se sinceraba tras su separación.

La intérprete también aseguró que trataba de aprovechar todas sus energías para sentirse bien ("no hay que dejar que las heridas conviertan a uno en alguien que no es", inquirió). Y se refirió a su aspecto físico.

"Traicionada por el cuerpo"

La ex de Bruce Willis ha adelgazado varios kilos en las últimas semanas, algo que ha sido recogido ampliamente por los medios del corazón. "He tenido una relación de amor-odio con mi cuerpo, a veces he sentido que me traicionaba (...), no podía comer lo que me gustaba...". Sin embargo, ahora la que ha sido durante años una de las mujeres más deseadas de Hollywood asegura que ha logrado aceptar su físico y trata de ayudar a otros a tener más seguridad en ellos mismos.